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¡A puro pedal por las Cabezas de San Juan!

Pedalear por las Cabezas de San Juan te permite estar más cerca de la naturaleza

Ya bajaste la bici del ‘rack’ de tu carro y comenzaste el recorrido. Aceleras en la primera recta que te lleva de la playa Seven Seas al manglar. Sientes en la piel cómo cambia la temperatura según pasas de un ecosistema a otro. Huele a salitre, a almendros en flor y mangle: estás en un lugar lleno de vida.

Tomas la entrada del paseo tablado, camino a la Laguna Grande. Más adelante, el intérprete –en nuestro recorrido era Antonio- se para y explica la diferencia entre los distintos tipos de árboles de mangle que hay en Cabezas de San Juan: mangle negro, blanco, rojo y botón.

 “Si se acercan van a ver que brilla. Eso es sal. Ese es el mecanismo que el árbol tiene para expulsar la sal. Cuando comenzamos a correr bicicleta bien duro, sudamos. Eso mismo hacen los mangles con la sal, porque no la necesitan”, dice Antonio, mientras toca una hoja de mangle negro para explicarnos.

 Avanzas por el paseo tablado hasta Laguna Grande. Allí empiezas a conocer sobre el fenómeno natural de la bioluminiscencia y la importancia de combatir la contaminación lumínica para no afectar la vida de los dinoflagelados, los organismos microscópicos fotosintéticos que producen luz en la noche.

 En el camino observas los restos de cangrejos violinistas que son depredados por los Pollos de Mangle, Tallaboas y Águilas Marinas. Esta última especie atrapa a los crustáceos y los eleva a gran altura, para dejarlos caer y así poder romper su carapacho y comer su carne.

 De igual forma, te maravillas ante la presencia de rocas volcánicas en medio del manglar, como si fueran canicas negras abandonadas en medio del bosque. Vuelves a la bici y cambias rumbo hacia la Playa Canalejo. Luego de recorrer un sendero corto llegas a la playa.

 Una vez en Canalejo, eres testigo de cómo la ecología costera es afectada por la basura que es tirada a los ríos o la que viene de embarcaciones y cruceros. A pesar que Para la Naturaleza –la nueva unidad del Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico- organiza limpiezas intensas con organizaciones como Scuba Dogs, la cantidad de desperdicios obliga a pensar en la necesidad inmediata de acabar con este problema.

 ¿Y ahora, estás listo para subir la empinada cuesta y llegar al Faro? Lo puedes tomar como un reto, o bajar de tu bici y hacer el trayecto a pie. Igual disfrutas de la gran cantidad de árboles almácigos, almendros, flamboyanes y ceibas jóvenes que te brindan sombra y oxígeno.

 Una vez en el faro continúas aprendiendo mientras te diviertes sobre la ecología de Cabezas de San Juan. Contemplas cómo viven los cangrejos ermitaños, los pepinos de mar y otros organismos característicos de la zona. En el salón de bioluminiscencia aprecias la importancia de conservar las lagunas donde viven los dinoflagelados cuya bioluminiscencia tanto disfrutamos.

 Durante nuestro recorrido, Antonio aprovecha que somos un grupo pequeño para ir a ver el laboratorio de arqueología. En este hay un pedazo de arena petrificada -del tamaño de una mesa de comedor- que contiene los huesos de una mujer prehispánica que fue enterrada en el área de lo que hoy es el yacimiento arqueológico de Playa Jayuya.

 Sales del faro y contemplas la magnífica vista. Tomas una bocanada de aire para bajar la cuesta a todo pedal rumbo a Playa Lirios. Ya en la playa, tomas cuenta de la gran cantidad de fósiles de corales cerebro arrastrados por el oleaje, mezclados con piedras volcánicas muy pulidas, que hace miles de años quedaron allí, cuando –según teorizan los geólogos- hubo una desembocadura de río.

 Antes de culminar tu recorrido, haces una parada en un sector de la Playa Seven Seas, donde hay una curiosa mezcla de piedras volcánicas, arena y el ecosistema característico de las piscinas de oleajes.

 Ya estás de regreso a la entrada del Centro de Visitantes. Tal vez sientas un poco de cansancio, pero te llevas la satisfacción de haber disfrutado de la vitalidad de hacer una buena pedaleada Para la Naturaleza.

Reserva aquí  para que disfrutes de este recorrido.