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Agencias se alistan para la temporada de huracanes

Ultiman adiestramientos, coordinaciones e inspecciones para enfrentar cualquier evento que pueda ocurrir en los próximos meses.

Diversas agencias de gobierno y corporaciones públicas aseguraron estar ultimando detalles y procesos para estar listas de cara a la próxima temporada de huracanes, que comienza en junio.

El administrador de Vivienda Pública, Alejandro Salgado, comentó que conjuntamente con personal del Negociado de Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD), el Cuerpo de Bomberos y el Negociado de Transporte y Otros Servicios Públicos (NTSP) han estado inspeccionando las instalaciones que servirían de refugio en caso de desastres.

“Ya hay 349 instalaciones que se han inspeccionado y se han certificado como habilitadas y disponibles para refugio. De esas, 282 son escuelas”, dijo Salgado.

Explicó que, en condiciones esos refugios podrían acoger a unas 78,000 personas. Sin embargo, por la situación de la pandemia del COVID-19 y las recomendaciones de distanciamiento social, solamente estarían recibiendo 40,000 personas.

El directivo de Vivienda Pública agregó que 220 de las instalaciones certificadas cuentan con cisternas, y 117 tienen generador eléctrico. No obstante, subrayó que está en marcha un proceso que llevan a cabo la Autoridad de Edificios Públicos y la Oficina de Mejoras a la Escuelas Públicas para instalar más cisternas y generadores eléctricos en escuelas, por lo que los números que estaba ofreciendo podían cambiar en próximos días.

Salgado agregó que en el área sur donde muchas edificaciones resultaron afectadas por la secuela de sismos que comenzó en diciembre de 2019, “hemos identificado instalaciones que servirán de refugio si es necesario”.

“La gente del sur pueden contar con eso. Y son instalaciones que fueron inspeccionadas para asegurarse que no tengan problemas estructurales”, aseguró el administrador.

En cuanto a la situación del COVID-19, Salgado recordó que ya tuvieron la experiencia de la pasada temporada, cuando se llegaron a abrir refugios por el paso de las tormentas Laura e Isaac.

“Ya hay protocolos y guías para el distanciamiento y protección personal. Toda persona tiene que usar mascarilla en todo momento. Va a haber cernimiento, toma de temperatura, y cualquier persona con síntomas se llevaría a una instalación médica o se mantendría en un área de aislamiento dentro del refugio hasta que se pueda trasladar a una instalación médica”, sostuvo el directivo de Vivienda.

Agregó que los catres se mantendrán a seis pies de distancia en los refugios, y velarán por que cumpla con medidas de higiene como el lavado frecuente de manos.

“Se han distribuido 27,000 catres por todo Puerto Rico y materiales de protección personal, para estar ahí en caso que se active el refugio. Por el momento, continuamos con las medidas de protección establecidas por el COVID, independientemente de que haya personas ya vacunadas”, explicó Salgado, agregando que, “en caso que se flexibilicen las medidas pues nosotros haríamos los ajustes”.

Detalló que en caso de familias que lleguen juntos al refugio, aunque se les ubique juntos, los catres de cualquier forma se mantendrían a seis pies de distancia, cumpliendo con las recomendaciones.

Asimismo, recordó a las personas que los refugios “van a estar recibiendo mascotas. Va a haber un área designada para mascotas. Y los animales de servicio debidamente certificados pueden permanecer junto a la persona”.

“Es importante llevar el mensaje de que, ante cualquier evento, si no está en un área segura, acudan al refugio disponible. Que puedan alojarse antes, durante y después del desastre. Que no esperen al último minuto. Lo importante es proteger la vida. Los refugios están listos, inspeccionados, y nos vamos a asegurar de proveer un lugar seguro”, insistió el administrador de Vivienda Pública.

Por su parte, la ingeniera Doriel Pagán, presidenta ejecutiva de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), comentó que desde marzo están trabajando con el plan de manejo de emergencias, que consta de siete fases. Abundó que recién concluyeron la fase de evaluación y actualización de planes, que corre de marzo a abril, y comprende entre otros aspectos la revisión del plan de emergencias de cada instalación, la revisión del personal y supervisores, sus teléfonos, direcciones, así como las funciones que harían en la emergencia.

Agregó que han sostenido en días recientes una serie de reuniones con las oficinas de manejo de emergencias de los municipios que se localizan más debajo de los embalses.

“Hemos tenido unos talleres de manejo de influjos, es decir, cuando empezamos a recibir todas esas lluvias producto de ese evento atmosférico, para revisar todos esos planes, las comunicaciones”, explicó Pagán.

Detalló que hoy estaban haciendo las reuniones con Ponce y Juana Díaz, para el embalse Toa Vaca; ayer la hicieron con Villalba, también para el embalse Toa Vaca; el lunes fue con Trujillo Alto y Carolina, para el embalse Carraízo; el jueves pasado con Toa Baja, para el embalse La Plata; el miércoles pasado Canóvanas y Loíza (Carraízo); el lunes 26 Dorado y Toa Alta (La Plata); y esperaban terminar esos adiestramientos mañana en Naguabo, para el embalse Río Blanco; y el jueves en San Juan para el embalse Las Curías.

“Desde la primera fase, o antes, tenemos reuniones internas con todos los departamentos para dar seguimiento a todos los asuntos de materiales y brigadas para estos eventos. Todo está bien atendido”, afirmó Pagán.

La ingeniera subrayó que otro aspecto “bien importante” que han estado revisando es el asunto de los generadores eléctricos. Recordó que hace dos años la AAA hizo una subasta por $25 millones en la que adquirieron 216 generados que “están todos instalados y operando”. Agregó que tienen en proceso otras dos subastas por una suma aproximada de 24 a 25 millones de dólares para adquirir unos 150 generadores adicionales, que “aunque no estarán para esta temporada (de huracanes) vamos adelantando pasos”.

Aclaró que, mientras está esa subasta en proceso, y además “hay otros generadores en proceso de reparación que sabemos no estarán para la temporada, hacemos un alquiler de generadores, que serían entre 150 a 175 adicionales, que desde ya estamos haciendo el proceso, cotizando y alquilando. Estarán disponibles para moverlos a la zona impactada”.

Además, dijo la ingeniera, “tenemos otros acuerdos con alcaldes que adquirieron generadores y pueden ponerlos a disposición de Acueductos, con un acuerdo, y luego pueden reclamar (rembolsos) directo a FEMA (Administración Federal de Manejo de Emergencias) si hay una declaración de emergencia”.

Asimismo, Pagán destacó que han trabajado en el área de comunicaciones para asegurar que no fallen durante una emergencia. Dijo que han establecido radios en las oficinas de manejo de emergencias de municipios relacionados con los embalses de La Plata, Carraízo y Toa Vaca, para garantizar comunicaciones si fallaran los teléfonos.

“Además tenemos sobre 70 teléfonos satelitales disponibles para personal de primera respuesta, con unas antenas que se adquirieron que no hay que salir al exterior. Hay antenas en las cinco oficinas regionales y el centro de emergencias, para garantizar la comunicación. Todo está revisado y funcionando”, afirmó. “También se ha enviado comunicación al personal en funciones críticas para que sepa bien dónde estará ubicado. Es mucho trabajo, pero nos preparamos para lo peor, para así tener los mejores resultados”.

Por su parte, el consorcio LUMA Energy, que asumirá en junio el control de las operaciones de transmisión y distribución de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), indicó que ya la empresa “ha asignado todos los roles que se activarían durante una situación de emergencia para conformar el LUMA Emergency Operations Center y el personal ha estado recibiendo adiestramientos de manejor de emergencias”.

En una comunicación escrita el consorcio agregó que “además LUMA ha establecido relaciones con las agencias de manejo de emergencias pertinentes a nivel de gobierno central y municipal”.

LUMA aseguró también que la empresa “cuenta con una plantilla completa de equipo de manejo de emergencias ya desplegada en la isla, así como varias unidades de equipo pesado que están en tránsito y arribarán a la isla antes del 1 de junio”.

Respondiendo a preguntas de Primera Hora, el consorcio declaró que han llevado a cabo “inspecciones exhaustivas de la situación del sistema y han identificado aquellas de mayor necesidad y prioridad durante una emergencia”.

No obstante, reiteraron que “como se ha indicado en los documentos radicados con el Negociado de Energía, el sistema de transmisión y distribución de energía eléctrica de Puerto Rico se encuentra sumamente frágil y deteriorándose, por lo que su transformación no se debe aplazar”.

LUMA comentó que, en caso que fuera necesario activar algún tipo de colaboración, las compañías matrices de LUMA (Quanta Services y ATCO) “tienen vasta experiencia en el manejo de emergencias en los Estados Unidos y Canadá, y por tanto cuentan con el conocimiento y las relaciones necesarias para activar recursos y acuerdos de colaboración con celeridad”.

“Una de las ventajas de LUMA es apoyo de sus compañías matrices (Quanta Services y ATCO) las cuales cuentan con la capacidad de activar y desplegar equipo, personal y suministros de emergencias necesarios para atender cualquier situación que así lo requiera”, afirmó LUMA.

Asimismo, el consorcio afirmó que estaría en condiciones de enfrentar un desastre natural, incluso si persisten desacuerdos con las uniones de la AEE, que han expresado su oposición al acuerdo de transición.

“LUMA contará con el personal necesario para iniciar operaciones el 1 de junio, aun cuando el proceso de reclutamiento se extienda pasada esa fecha. No obstante, parte de la planificación y asignación de recursos para operar la red de transmisión y distribución incluye el desarrollo de planes robustos para el manejo de emergencias, así como el apoyo de las compañías matrices, con sus capacidades y experiencia, para asegurar que, en el evento de un desastre que afecte el suministro de energía eléctrica, LUMA tenga la habilidad de restaurarlo dentro de un periodo de tiempo razonable”.

Entretanto, el Negociado de Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD) se encuentra inmerso en una serie de reuniones de coordinación y adiestramientos con los municipios, en conjunto con el Departamento de Seguridad Pública (DSP) y FEMA.

Según explicaron en una comunicación escrita el secretario del DSP, Alexis Torres, y el comisionado de NMEAD, Nino Correa Filomeno, “el fin de estos talleres es poder reunirse con todos los alcaldes y sus directores de Manejo de Emergencia para que se pueda trabajar en coordinación y colaboración en caso de emergencia”.

Torres comentó que “la preparación no es solamente del gobierno central. Si algo aprendimos con las emergencias que hemos tenido que enfrentar en los últimos años es que los alcaldes y sus empleados son la primera respuesta. Son los que más cerca están de la gente. Y aprendimos también que son nuestros vecinos y nosotros mismos los que podemos atender esa emergencia más rápido. Las comunidades son la primera línea de ayuda, y es por eso que estamos reuniéndonos con alcaldes y líderes comunitarios para empoderarlos a que estén listos para ayudar a sus propios vecinos”.

El reconocido rescatista Correa Filomeno, por su parte, comentó que “no sabemos cuándo o con qué intensidad vendrá una tormenta o un huracán. Lo importante es tener las herramientas necesarias para preparar al gobierno, legisladores, alcaldes en conjunto con FEMA”.

“El huracán María fue una escuela. Hemos podido aprender mucho. Lo importante es realizar estos ejercicios para que todos podamos aprender y aplicar lo aprendido. Atender emergencias requiere coordinación completa. El COVID-19 nos obliga a trabajar en conjunto una cosa, sin afectar la otra, y es por eso que estos adiestramientos son importantes”, afirmó el comisionado de NMEAD.

Según explicó el coordinador de FEMA en Puerto Rico, Orlando Olivera, como parte de los adiestramientos se desarrolla unos perfiles de manejo de emergencias para cada municipio, con la descripción de áreas en las que se determina el nivel de preparación para atender un incidente de emergencia con el que cuenta cada municipio en ese momento.

Dicho perfil incluye una lista de instalaciones críticas dentro de su jurisdicción, “así como áreas de alto riesgo para una emergencia, como áreas susceptibles a inundaciones costeras o de ríos, deslizamientos, terremotos, fuegos forestales, de materiales peligrosos o eventos que pudieran ocasionar las personas”. También incluye información acerca de la ubicación y condiciones actuales de los refugios en el municipio.

Ese perfil se entrega al alcalde y director de la Oficina Municipal de Manejo de Emergencias (OMME) para su revisión y validación.

“El propósito es lograr un nivel óptimo de preparación ante cualquier peligro que la isla pueda confrontar en cualquier momento, pero especialmente en la temporada de huracanes que se avecina”, afirmó Olivera.

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