Menú

Aleteando con esperanza de camino al mar

Reserva Natural Hacienda La Esperanza

Era una mañana fría y lluviosa, bien lluviosa. A las 6:30 de la mañana comenzaron a llegar los ocho voluntarios que participarían del monitoreo de tortugas marinas aquel sábado, 27 de enero de 2018. Todos llevaban puestos sus abrigos, mostraban caras de expectación y ganas de ver tortugas marinas abriéndose camino hacia el mar.

A eso de las 7:00 AM disminuyó un poco la lluvia así que decidimos ponernos las capas y salir hacia las playas de la Reserva Natural Hacienda la Esperanza (RNHLE).

Al igual que los monitoreos llevados a cabo luego de aquel famoso 20 de septiembre de 2017, el tema principal se intercalaba entre la tortuga Carey (Eretmochelys imbricata), tortuga que visita las costas de RNHLE, y los efectos de los huracanes Irma y María en nuestras costas. De esta manera caminamos la Playa Boquillas. Luego, llegamos a Playa Las Marías donde nos acercamos al último nido de Carey que faltaba por eclosionar esta temporada.

Irma y María fueron las causantes de la pérdida de cuatro nidos de Carey en nuestra costa, pero las tortugas fueron otro ejemplo de resiliencia y salieron nuevamente a poner cuatro nidos más.

Para ese sábado, 27 de enero, dos de ellos ya habían eclosionado, uno en Playa Las Marías y otro en Playa Tómbolo. El tercero, que también se encontraba en Playa Tómbolo, nunca eclosionó. Nuestras esperanzas estaban en este último. Fue así como, mientras le daba esa misma explicación a los voluntarios, nos dimos cuenta de que había algo inusual en la arena, dentro del encintado del nido. Me puse los guantes, me acosté en el piso y comencé a escavar.

Luego de mucho escavar y de un intenso aguacero, logramos liberar ocho tortugas que estaban atrapadas en el nido, además de las 144 que ya habían salido solitas. Fue la primera vez, en la temporada 2017-2018, que los voluntarios lograban ver una eclosión durante una actividad de monitoreo de tortugas marinas en la RNHLE.

A pesar de los dos huracanes categoría cinco que destruyeron gran parte del país, la temporada de anidaje de tortugas marinas en la Reserva Natural Hacienda la Esperanza terminó con un total de 20 neonatos liberados y 404 neonatos que lograron llegar solos al mar. Esto no hubiese sido posible sin la participación de los 147 voluntarios y los 12 voluntarios líderes del grupo Yo Amo el Tinglar, con los cuales el año pasado dimos el gran paso de firmar un acuerdo de colaboración.