Menú

Celebran la llegada del verano con Soles de Naranjito

Por: Deborah Rodríguez

La Tierra está en continuo movimiento y al rededor de ella, la Luna, el Sol y los demás planetas también se mueven. El pasado 21 de junio, el Sol logró posicionarse al punto más al norte de la Tierra, marcando así el fin de la primavera y el comienzo de un nuevo verano. 

A este evento astronómico, se le conoce como “solsticio de junio” y trae consigo varios efectos en la Tierra. Los días se vuelven más largos, en el hemisferio Norte inicia la temporada lluviosa, en el hemisferio Sur hay sequía, aumentan las temperaturas en el trópico, entre otros. 

En celebración del inicio de un nuevo verano y como parte de la exhibición “Unas cuantas en varios lugares” organizada por Portocinema, el artista Jorge González en colaboración con Juliana Steiner, Directora Artística de La Reserva Guatoc en Santander, Colombia presentaron Sua-ty (Canción de Sol) y un taller creativo sobre los Soles de Naranjito. 

La vereda hacia la Cueva Yuyú en Ciales fue el escenario en el que se pudo apreciar cómo, a pesar de ser un día lluvioso, los Soles de Narajito fueron luz, guía e inspiración para la creación de versos, música y reflexiones sobre las relaciones, ciclos y procesos que existen en la naturaleza. Varias personas expresaron su gratitud y ofrecieron intenciones para comenzar antes de comenzar una caminata que duró dos horas y media.

“Lo que deseo es que en este espacio de silencio no permitan que sus mentes divaguen sobre sus problemas. Concéntrense en conectarse con su cuerpo, con su yo interno, con este entorno de la naturaleza, porque, aunque representamos cuerpos individuales, todos somos uno”, dijo Jasmine Rivera, maestra tejedora, quien lideró la procesión hasta la boca de la Cueva Yuyú, cubierta un el manto de Soles de Naranjito, cuya elaboración inició en el Solsticio de Invierno que ocurre en diciembre. 

Durante el camino, el trovador cialeño Ismael Colón interpretó e improvisó décimas en honor a los soles, a Puerto Rico y su naturaleza. Le acompañó el guitarrista Bayoán Ríos con estilos musicales representativos de Puerto Rico y Latinoamérica. 

Sus notas y poesías reafirmaron la misión de Sua-ty como proyecto colaborativo que busca honrar las tradiciones indígenas a través de la técnica de los Soles de Naranjito, que consiste en crear patrones de tejidos con fibras naturales extraídas de la planta de maguey (Furcraea andina). Asimismo, busca establecer nuevas conexiones entre la Tierra, los materiales y las personas que los utilizan. 

Esta labor manual es de herencia española y está diseminada internacionalmente. En lugares como Terenife, Islas Canarias se le conocen como “rosetas” o “rosas”. El nombre de los Soles de Naranjito, se debe a que esta técnica se desarrolló en las montañas del centro de Puerto Rico, específicamente en el pueblo de Naranjito. No obstante, en otros países de Latinoamérica han tomado identidad propia y, por ejemplo, en Venezuela se le conocen como los “Soles de Maracaibo” y en Paraguay “Ñandutí”. 

La celebración del solsticio tuvo un segundo encuentro el 22 de junio, en la Casa Secadora de Hacienda La Esperanza en Manatí, donde Jasmín Rivera, ofreció un taller práctico a más de 40 personas sobre cómo crear los Soles de Naranjito.