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Científicos boricuas piden al Congreso construir “la próxima generación del radiotelescopio de Arecibo”

En una sesión informativa para funcionarios del legislativo estadounidense, destacan que el Observatorio es el sitio ideal para un nuevo proyecto.

Washington D.C. – Científicos puertorriqueños han hecho un llamamiento al Congreso para que financie – a un costo de alrededor de $468 millones-, la construcción de un nuevo y moderno radiotelescopio en Arecibo.

Francisco Córdova, director del Observatorio de Arecibo, dijo que el concepto que proponen, el cual describe en inglés como el “compact phase array”, combinaría un grupo de platos, con un sistema de radar planetario y atmosférico.

La campaña aboga por construir la “Próxima Generación del Telescopio de Arecibo” (NGAT, por sus siglas en inglés) en el mismo sitio en que estuvo el colapsado radiotelescopio.

“No hay nada como eso en el planeta”, dijo Córdova, al hablar en una sesión informativa para funcionarios del Congreso sobre la propuesta que ha trabajado un grupo de académicos.

El evento también contó con la participación del profesor de Astronomía de la Universidad de Yale Héctor Arce, el rector de la Universidad Ana G. Méndez y co investigador del Observatorio, Carlos Padín, y la experta en política pública ambiental Frances Colón, quien fue asesora adjunta de Ciencia y Tecnología del Departamento de Estado de Estados Unidos bajo la secretaría de John Kerry durante la presidencia de Barack Obama.

Colón es ahora directora senior para asuntos internacionales del clima en el Center for American Progress (CAP).

La sesión informativa, organizada por el grupo Boricuas Unidos en la Diáspora, tuvo el respaldo de las oficinas de las congresistas demócratas Nydia Velázquez (Nueva York) y Rosa DeLauro (Connecticut), y el senador Richard Blumenthal (Connecticut). DeLauro es la presidenta del Comité de Asignaciones de la Cámara baja.

La actividad tuvo el propósito de exhortar al Congreso a programar un reemplazo para el radiotelescopio de Arecibo – que colapsó el 1 de diciembre de 2020 -, con un nuevo sistema que llene el vacío que ha dejado esa instalación.

Córdova afirmó que el nuevo telescopio tendría la ventaja de que no empezará desde cero, pues podrá aprovechase de la infraestructura del Observatorio de Arecibo y sus seis décadas de experiencia, y el respaldo que tiene en el pueblo.

Consideró que el concepto que prevén para el próximo telescopio lo convertiría en un centro de investigación sin precedentes por al menos tres décadas y quizá medio siglo.

El colapso del radiotelescopio, sostuvo Córdova, ha sido una tremenda pérdida para la comunidad científica estadounidense, que ahora tiene que pedir tiempo a China para observaciones astronómicas en su radar y compartir crédito con sus investigadores.

Cerca de 250 científicos utilizaban anualmente las instalaciones de Arecibo, cuyo radiotelescopio llegó a ser el más potente radar atmosférico y planetario, fuente primordial para vigilar asteroides que pudieran impactar la Tierra.

En Estados Unidos, la alternativa actual es el complejo de radiotelescopio de Goldstone, que tiene la mitad de la capacidad que tuvo el de Arecibo, indicó Córdova.

“Si un asteroide nos fuera a impactar, (el tiempo de aviso) ha sido reducido de 80 días a 38 días. Siendo honesto, no es mucho lo que se puede hacer en 38 días para evitar que ese tipo de asteroide llegue”, agregó.

Pero, “la nueva generación” del radiotelescopio que impulsan pudiera darle a Estados Unidos hasta “siete meses” de advertencia sobre la posibilidad de impacto de un asteroide.

Colón, quien fue la moderadora del evento, sostuvo que el antiguo radiotelescopio capturó “lo mejor de la imaginación e innovación” científica de Estados Unidos y Puerto Rico.

Entre los puertorriqueños, su proyección a nivel internacional – que ha incluido aparecer en películas taquilleras de Hollywood-, fue símbolo de orgullo, agregó el profesor Arce.

Padín, por su parte, se centró en la importancia que ha tenido por décadas el Observatorio de Arecibo como recurso educativo para universidades y escuelas puertorriqueñas.

“Todos estamos de acuerdo en que se necesita un nuevo y más poderoso Observatorio de Arecibo. Y quisiéramos que el Congreso facilitara el financiamiento del diseño y la construcción de una nueva instalación”, afirmó Arce.

El astrónomo Arce es uno de los portavoces de una coalición de científicos de Puerto Rico y la diáspora que ha pedido al Congreso y el Ejecutivo de Estados Unidos escuchar a la comunidad científica puertorriqueña al pensar en el reemplazo del colapsado radiotelescopio y hacer un compromiso con la estabilidad financiera de un próximo proyecto.

Esta semana, un subcomité del Congresoaprobó un proyecto de asignaciones al que se le vincula un lenguaje que requiere a la Fundación Nacional de las Ciencias un informe sobre las capacidades futuras del Observatorio de Arecibo y el proceso de limpieza de la plataforma de su colapsado radiotelescopio.

El lenguaje fue promovido por la congresista demócrata Stephanie Murphy y la comisionada residente en Washington, Jenniffer González.

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