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Ciudadanos voluntarios conmemoran su día comprometidos con su labor

Unas 1,234 personas voluntarias donaron 21,345 horas de trabajo

Las personas voluntarias que colaboran con Para la Naturaleza conmemora el Día Internacional del Voluntario dándole continuidad a sus trabajos, incluso durante la actual pandemia de Covid19 y bajo estrictas medidas de salud y seguridad que impone el contexto actual. Unas 1,234 personas voluntarias donaron 21,345 horas de trabajo. 

Las actividades masivas de voluntariado de Para la Naturaleza se redujeron drásticamente durante la actual emergencia provocada por la pandemia del Covid19. Hoy solamente colaboran empleados de la organización y el cuerpo de voluntarios llamado Ciudadanos Botánicos. 

Los Ciudadanos Botánicos son líderes previamente entrenados por la organización para tareas de reforestación, y otras faenas dedicadas a la restauración ecológica y la conservación del legado cultural e histórico, quienes poseen destrezas de liderazgo en sus entornos laborales, sociales, comunitarios o educativos.

En el ámbito de la reforestación, un grupo de personas voluntarias dedicó más de 1,000 horas a sembrar 7,589 árboles para la restauración de tres ecosistemas costeros, de gran importancia para el norte de Puerto Rico. 

Estos árboles se suman a los 21,896 árboles sembrados con el respaldo del proyecto de Reforestación Costera subvencionado por la National Fish and Wildlife Foundation (NFWF).  Estas siembras ahora cubren 10 acres del bosque costero, 20.5 acres del plano aluvial y 0.33 acres del humedal de la Reserva Natural Hacienda La Esperanza, en Manatí. 

Asimismo, en las playas de dicha Reserva hubo un total de 48 eventos de monitoreo que contaron con el apoyo consistente de personas voluntarias. En esta temporada de anidaje de carey -y a pesar de las restricciones impuestas por la pandemia- las personas voluntarias dedicaron 66 horas, identificado 10 nidos y 2 eclosiones. 

“Ver estas pequeñas tortugas no tiene precio. Sabes que eres parte de la solución y no del problema, ya que nuestra misión es proteger a las tortugas de los humanos. Amo la naturaleza y amo ser voluntaria”, cuenta Edmarie Luiggi López, quien es voluntaria líder del monitoreo de tortugas marinas que se realiza en las playas de la Reserva Natural Hacienda La Esperanza. 

De otra parte, muchas personas que visitan la Reserva Natural Cabezas de San Juan, en Fajardo, se preguntan cómo es posible que dentro de la reserva no sea notable la presencia de gallinas de palo, o iguana verde, una especie introducida. Y es precisamente debido a la incansable labor de las personas voluntarias que cosechan los huevos de estos reptiles. 

Con el apoyo de unas 2,192 participaciones de personas voluntarias y más de 9,600 horas de trabajo acumuladas, el Proyecto Iguanas ha removido unos 35,889 huevos de gallina de palo desde el 2008 hasta el 2020 en la Reserva Natural Cabezas de San Juan. Los huevos recolectados se congelan y luego se compostan para ser reutilizados en trabajos de agroecología. 

La arqueología y las labores de conservación del legado histórico de nuestros antepasados prehispánicos son otras de las tareas en las que se involucran las personas voluntarias que se destacan en Reserva Natural Cabezas de San Juan, la cual, entre muchos de sus atractivos, cuenta con un yacimiento arqueológico de la cultura saladoide en una de sus playas. 

Las personas voluntarias han dado con varios objetos muy interesantes durante las horas que pasan en el laboratorio de arqueología, entre ellos, cuentas de collares que pueden datar alrededor de 400 a 600 años d.C, algunos hechos con piedra de cuarzo, otros de caracoles. 

“Mi experiencia en el Laboratorio de Arqueología ha sido muy enriquecedora. En las mañanas que he pasado allí buscando cuentas, cerámica, huesos y caracoles, aprendí de la cultura saladoide que habitó esta costa de Fajardo y de otras culturas que precedieron a los taínos”, explica María L. Ramos Grasa, quien se ha destacado como voluntaria en este ámbito de la conservación histórica. 

Por su parte, Astrid Maldonado, coordinadora del programa de voluntarios de Para la Naturaleza, añadió que “en Para la Naturaleza, estamos muy agradecidos con el compromiso que nuestras personas voluntarias tienen con la conservación y la salud de la naturaleza. El tiempo y esfuerzo que brindan son las grandes fortalezas con las que cuenta Para la Naturaleza para cumplir con su visión y misión”.

Debido a la pandemia, Para la Naturaleza suspendió todos los eventos voluntarios hasta el 31 de diciembre 2020. Sin embargo, existen nuevas oportunidades de voluntariado virtual.