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Comprometidos con la conservación los jóvenes del barrio Venezuela tras una semana de inmersión en la naturaleza

Este taller contó con la subvención del programa Explore Fund de The North Face

“Somos resilientes y a María le sacamos los dientes”, cantando al ritmo del rap, unos 20 jóvenes participantes del primer Taller de Inmersión Para la Naturaleza, en el Área Natural Protegida Antiguo Acueducto del río Piedras, celebraron su actividad de clausura rememorando su compromiso con la restauración y conservación de los ecosistemas de Puerto Rico.

Los participantes, cuyas edades fluctúan entre 9 a los 12 años, son residentes de la Comunidad Barrio Venezuela y disfrutaron de 5 días de inmersión en la naturaleza, en los que aprendieron sobre historia y conservación mientras se divertían en aventuras de campo.

La sede de su campamento era el Antiguo Acueducto del río Piedras, que data de finales del siglo 19 y fue la primera fuente de agua potable para la ciudad de San Juan. Para lograr que los jóvenes entendieran la importancia de este recinto histórico, su relación con el entorno natural y la ciudad Capital, los líderes e intérpretes de Para la Naturaleza compartieron con los participantes una seria de aventuras de inmersión en la naturaleza en cinco puntos donde desemboca el río Piedras.

Durante el primer día de taller los jóvenes llegaron hasta el Estuario de la Bahía de San Juan, donde trabajaron como voluntarios midiendo la calidad del agua. Luego, pasaron tierra adentro para conocer los humedales y aprender sobre su valor ecológico y cómo se han recuperado tras el paso de los huracanes Irma y María por Puerto Rico.

Lo más que le gustó a Gilberto Díaz Bernabé, participante de 10 años, fue hacer ziplining. “Esto ha sido una experiencia inolvidable, nunca había hecho zip y también pudimos kayakear. Pensaba antes que el río piedras era otra cosa hasta que vine un día con mis tíos al recorrido de Para la Naturaleza y ahora pude participar del taller y aprender del río y sus ecosistemas. También hice muchos amigos nuevos”, contó emocionado.

Fue durante la kayakeada por los canales de la Laguna Torrecillas, del Bosque Estatal de Piñones, donde los participantes aprendieron sobre la relevancia de los humedales y como barrera de protección de las costas.

Más tarde, la aventura extrema que significa conocer el Cañón de San Cristóbal marcó uno de los recuerdos impactantes de los jóvenes. Allí bajaron hasta el Río Usabón, donde hicieron rappeling hasta llegar a tres cascadas: la Niebla del Usabón, Salto la Cabra y Charco Azul.

Durante toda la jornada de cinco días, un equipo de líderes e intérpretes ambientales acompañan constantemente a los participantes para atender sus necesidades particulares. Muchos de los participantes de los talleres luego tienen la oportunidad de convertirse en líderes.

Como parte de la celebración de clausura, los participantes tuvieron la oportunidad de hacer un compromiso con la naturaleza del cual son responsables de cumplir y llevar a sus hogares, comunidades y escuela para compartirlo.

Cada participante leyó su compromiso a viva voz frente a sus padres, lideres e invitados.

“Mi compromiso con la naturaleza es que voy a hacer mas respetuosa con la naturaleza y voy a decirle a mis amigos que no dejen basura en la calle”, dijo Nashla, una de las participantes.

Otros compromisos fueron, reciclar, cuidar plantas, no dañar la naturaleza y convertirse en bombero forestal para poder proteger los bosques. Los compromisos escritos a mano por los participantes fueron pegados en pedazos de madera rescatada de árboles que cayeron tras el paso del huracán María.

Este Taller de Inmersión Para la Naturaleza se llevó a cabo gracias a la subvención del programa Explore Fund de The North Face. El programa ha otorgado $ 3 millones a más de 500 organizaciones sin fines de lucro que están cambiando la forma de pensar acerca de la participación al aire libre, el acceso y la protección del medioambiente tanto a pequeña como a gran escala.

El National Trust seleccionó el Antiguo Acueducto para su porfolio de Tesoros Nacionales tanto por su importancia histórica y cultural, como por las amenazas que atentan contra su permanencia. Es el primer lugar de Puerto Rico en recibir este nombramiento y el único representativo de la cultura hispana en todos los Estados Unidos.