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Embarcaciones amenazan a los manatíes en la Isla

Ocho ejemplares de esta especie en peligro de extinción han muerto en lo que va de año tras ser golpeados por vehículos acuáticos.

En lo que va de año, ocho manatíes han muerto en las costas de Puerto Rico, impactados por embarcaciones o motoras acuáticas; cifra que iguala la cantidad de accidentes que suelen ser reportados durante todo un año y que amenaza aún más la especie en peligro de extinción.

De estos ocho manatíes, unos cinco murieron por los golpes, mientras otros tres fueron encontrados en avanzado estado de descomposición, por lo que no se pudo determinar la causa de muerte.

“Es un número bastante alto porque en promedio, quizás en un año, teníamos ocho casos. Este año llevamos medio año y ya llevamos ocho casos. Los casos que hemos atendido son de animales que nos han llegado muertos y se le hace la necropsia y se descubre que la causa de muerte fue el impacto de una embarcación. En otras ocasiones, encuentras el manatí muerto y, como está bastante descompuesto, no se puede determinar causa de muerte”, explicó Nilda Jiménez, coordinadora del Programa de Especies Protegidas del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).

La población de manatíes en Puerto Rico, según el último análisis del DRNA, alcanza los 300 mamíferos. Mientras que los hallazgos de los ocho especímenes muertos han ocurrido alrededor de toda la Isla. Algunos de los lugares donde se han encontrado son: San Juan, La Parguera (Lajas), Toa Baja, Cabo Rojo, Playa Jobos (Isabela), Salinas, Guayama y, el más reciente, en Fajardo.

Jiménez adjudicó el aumento en casos al alza en la actividad marítima tras levantarse las restricciones para batallar contra el COVID-19.

“Ya sabíamos que el impacto de embarcaciones era una amenaza que afecta a esta especie y podríamos inferir que esta amenaza, más que controlarla, ha ido aumentando. La actividad náutica es bastante intensa; ahora son semanas y fines de semanas y esto pensamos que está atado al aumento que hemos visto de los casos (muertes)”, expuso la coordinadora del DRNA.

Sostuvo, además, que el comportamiento de estos mamíferos en sus hábitats no ha cambiado en lo absoluto, ya que siguen habitando las mismas áreas.

“No es que ellos se están transportando a áreas nuevas. El manatí en Puerto Rico siempre se ha conocido de ser costero y habitar todas nuestras costas, incluyendo Vieques y Culebra; o sea, que no es que ellos están entrando a áreas nuevas y que entonces se están encontrando las embarcaciones. Ellos siguen usando un hábitat que antes usaban, lo que entendemos que quizás ha aumentado es la actividad náutica y, con el aumento en la actividad náutica (se ha dado) un aumento en casos (accidentes)”, acotó.

Preocupados por la especie

Para el director del Centro de Conservación de Puerto Rico, doctor Antonio Mignucci, quien se encarga de recibir y tratar a los manatíes y demás criaturas heridas, el aumento en los accidentes con esta especie es alarmante.

“Es altamente preocupante que en medio año ya hayamos llegado a la cuota de los manatíes que usualmente mueren en un año, especialmente luego de que estábamos en la pandemia y estábamos todos resguardados. Pero, cada vez que se abrían las salidas nuevamente al mar, resultaban en un accidente y eso nos lleva a pensar que es importantísima la educación ambiental de los nautas”, expresó Mignucci tras destacar que el centro es el único para el cuidado de vida marina en Puerto Rico.

La instalación, actualmente, tiene unos 30 pacientes, entre los que figuran: tortugas marinas, pelícanos, aves marinas, aves costeras y cuatro manatíes, tres de ellos son cachorros.

Esos (los cachorros) vinieron por haberse perdido de su mamá, no por impacto de bote, pero están bajo cuidado acá. Una de ellas se llama Loíza, la otra Taicaraya y el macho es Pajarí”, explicó el experto, quien confirmó que el cuidado de un manatí en cautiverio conlleva un costo de entre los $100,000 y los $150,000 al año.

No obstante, el DRNA afirma que la herramienta para combatir esta alta incidencia de accidentes y la falta de consciencia de los navegantes, es la educación.

“La educación es nuestra herramienta más útil. Son muchos los nautas y, si todos se comportaran y guiaran responsablemente, probablemente los casos bajarían o no tuviésemos más. Parte de lo que tratamos de hacer es llevar esa información y ese mensaje, educando todo el tiempo a la comunidad náutica, de cómo comportarse adecuadamente, como navegar responsablemente”, sostuvo, por su parte, la funcionaria, quien recalcó entre esas responsabilidades, el navegar a cinco millas mientras se encuentren en áreas llanas y cercanas a la costa (entre 100 y 150 metros de la orilla), además de utilizar gafas polarizadas y siempre ir enfocado y atendiendo la ruta por donde navegan.

En el caso de divisar un manatí en su trayecto, se debe “reducir la marcha o poner en neutro o desviar la embarcación para evitar impactar al manatí”, recomendó Jiménez, quien de paso recordó que si se prueba que una persona le causó daño a un manatí, se expone a una multa de $5,000 y hasta un año de cárcel.

Si en algún momento, usted divisa algún manatí herido puede comunicarse al Cuerpo de Vigilantes al 787-724-5700 y/o al Centro de Conservación de Manatíes al 787-400-2782.

Sobre la especie

  • El manatí es un mamífero marino que habita las costas y en las desembocaduras de los ríos.
  • Es de color gris y su cuerpo es grande y cilíndrico.
  • Tiene su cola aplanada en forma de cuchara.
  • Puede llegar a medir 11 pies de largo y pesar cerca de 1,100 libras.

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