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Fortalecer los sistemas de agua en la casa y el país

La instalación de cisternas para recoger lluvia en hogares de la montaña que carecen de servicio adecuado de agua potable, alecciona a individuos, comunidades, empresas y gobierno sobre alternativas para ayudar a resolver la insuficiencia del líquido vital, especialmente durante las sequías que se agudizan como parte de los efectos del calentamiento global.

agua

Esta gestión aparenta modestia, pero es una medida útil y de gran potencial porque se enfoca en el uso sabio de los recursos naturales. Por ello, debemos replicarla en otras regiones, incluyendo zonas urbanas, con el apoyo del Estado y de la empresa privada, como ya lo hacen entidades del Tercer Sector.

Así ha ocurrido en una veintena de hogares de Las Marías, donde voluntarios de la entidad Plenitud Puerto Rico instalaron cisternas con capacidad para almacenar hasta 200 galones de agua de lluvia. Además, educaron y orientaron a los ciudadanos sobre el uso del equipo y la prudente utilización del agua.

Los científicos han advertido que debido al calentamiento global existe probabilidad de sequías más prolongadas, por lo que la protección de los abastos de agua es un asunto fundamental para la calidad de vida de todas las poblaciones. En Puerto Rico, la sedimentación de los embalses, agravada tras el paso de los huracanes Irma y María, sumada a otras fallas en el sistema de agua potable, nos expone a periodos extensos de racionamiento con más frecuencia.

El correcto almacenamiento del agua de lluvia fortalece la capacidad de respuesta de las familias y comunidades en situaciones de emergencias, como las que golpearon severamente a nuestra isla en 2017. Cuando el sistema gubernamental no puede operar, disponer de agua de lluvia bien almacenada ayuda a prevenir enfermedades, facilita la preparación de alimentos y protege la vida. Fuera de emergencias, usar agua de lluvia permite controlar la factura del agua.

Apoderamientos comunitarios como este pueden llevarse a cabo al tiempo que se produce la transformación de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA). Esto último incluye corregir sus líneas de transmisión, para frenar la pérdida de agua tratada, así como las conexiones ilegales. Además, debe atender la rehabilitación de plantas de filtración y tratamiento, incluida la reubicación de instalaciones que ahora son vulnerables en caso de fenómenos naturales extremos, como huracanes.

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