Menú

La apertura del cabotaje es crecimiento para todos

La dispensa en la aplicación a Puerto Rico de disposiciones federales sobre el cabotaje aéreo merece el respaldo sólido y unificado de todos los sectores gubernamentales y privados en la isla y Estados Unidos, incluido el componente empresarial y laboral de la industria de aviación.

Cabotaje

La exención que está bajo consideración del Departamento de Transportación (DOT) estadounidense responde a reclamos bien documentados sobre el impacto económico negativo que tienen en Puerto Rico las regulaciones de cabotaje establecidas en la Ley Jones desde principios del siglo pasado. Se posiciona, además, como un impulso para la economía puertorriqueña, sobre todo tras las embestidas de la naturaleza.

El DOT ha propuesto eximir a la isla, durante dos años, de las disposiciones sobre el transporte de carga y pasajeros internacionales por vía aérea. Gremios que representan a pilotos y asistentes de vuelo en Estados Unidos han manifestado reparos sobre la exención. La aerolínea Delta también ha expresado reservas.

La dispensa permitiría que aerolíneas de matrícula extranjera puedan mover carga y pasajeros en aviones de bandera estadounidense por los aeropuertos Luis Muñoz Marín, en Carolina; Mercedita, en Ponce, y Rafael Hernández, en Aguadilla. La exención ayudaría a complementar aquí operaciones logísticas de carga aérea en Estados Unidos. Por la posición geográfica de Puerto Rico, la actividad generada no representaría riesgo para labores que por décadas se llevan a cabo en los aeropuertos de los estados norteamericanos.

La apertura contemplada preliminarmente por el DOT para Puerto Rico puede compararse con la experiencia de Alaska, que lleva a cabo esas operaciones en sus aeropuertos sin afectar a las empresas responsables del movimiento de carga internacional ni otras tareas relacionadas en los aeropuertos de los restantes 49 estados.

Para las aerolíneas estadounidenses que operan en Puerto Rico, la exención pendiente de aprobación final es una oportunidad de mejorar sus servicios aquí. Se abriría la posibilidad de sumar vuelos de escala de compañías extranjeras que podrían manejar carga u obtener servicios logísticos que al presente están limitados en la isla. Para esas compañías, ampliamente apreciadas por pasajeros y empresas locales, respaldar la exención es también una oportunidad de mostrar solidaridad con Puerto Rico en momentos económicos difíciles.

LEA LA NOTICIA COMPLETA EN ElNuevoDia.com