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Los envases de “foam” podrían llegar a su fin

Una legislación busca eliminar el despacho de comida en contenedores de poliestireno expandido

envases de foam

Un proyecto de ley que busca prohibir el despacho de comidas o bebidas en envases desechables fabricados en poliestireno expandido o “foam”, y exigir la utilización de productos reciclables, recibió ayer el endoso de dos agencias gubernamentales y de los dos senadores presentes en la audiencia donde se discutió la medida.

El Proyecto del Senado 472, de la autoría del senador del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau, fue apoyado por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y la Junta de Calidad Ambiental (JCA).

Recibió el apoyo, además, del presidente de la Comisión de Salud Ambiental y Recursos Naturales del Senado, Carlos J. Rodríguez Mateo, quien adelantó que será coautor de la medida, y del senador del Partido Popular Democrático (PPD), Cirilo Tirado,

“Luego de analizar el proyecto presentado, nos parece que los propósitos del mismo son loables y por consiguiente, cuenta con el respaldo del DRNA”, dijo la secretaria de la agencia, Tania Vázquez Rivera, mediante ponencia escrita.

“La JCA apoya toda iniciativa dirigida a desincentivar el uso de productos desechables de poliestireno expandido o ‘foam’ en toda la Isla”, sostuvo por otro lado el escrito presentado por la mencionada agencia.

De aprobarse el proyecto, se conocerá como la “Ley para prohibir la venta y despacho de comida o bebida en productos fabricados con poliestireno expandido o ‘foam’”.

Define este los “materiales reciclables” como aquellos potencialmente procesables y reutilizables como materia prima para la elaboración de otros productos, en específico: papel, plástico, vidrio y cartón.

La medida dispone para un “periodo de orientación” de un año durante el cual la Autoridad de Desperdicios Sólidos (ADS) y los municipios deberán desarrollar un programa educativo para informar a la comunidad sobre la implementación de esta Ley.

Esos 12 meses servirán, además, para que los establecimientos de comida tengan tiempo para agotar su inventario de productos desechables de poliestireno expandido o “foam”.

Luego de ese periodo, queda prohibido vender o despachar comida preparada o bebida en productos desechables fabricados de poliestireno expandido y podrán utilizarse solo productos desechables fabricados con materiales reciclables.

Se concede un plazo adicional de seis meses durante los cuales los que violen el estatuto recibirán una notificación que no conllevará multa ni penalidades. Completado estos plazos, la violación a esta ley se sancionará con una multa no menor $500.00 ni mayor de $1,000.00.

Oposición de ASORE

Por su parte, el presidente de la Asociación de Restaurantes (ASORE), Ramón Leal, adelantó que la entidad se opone a la medida.

Este sostuvo que el material bajo discusión ha mostrado ser seguro en términos de sanidad y mantener la temperatura y la frescura de alimentos.

Este informó, además, que en Puerto Rico existe una planta en Caguas para reciclar el poliestireno y propone que la alternativa puede ser ampliar la capacidad de esa planta.

“Este proyecto solo se enfoca en una industria, obviando presentar información o estadísticas que establezcan qué sectores comerciales utilizan este empaque con más frecuencia y qué alternativas tendrían, que garanticen -en el caso de los restaurantes- la salubridad de los alimentos”, sostuvo.

“Es importante también señalar que en algunos casos, las alternativas al empaque de poliestireno podrían ser más costosas lo cual tendría un impacto en los restaurantes, que en Puerto Rico una gran mayoría son pequeños o medianos comerciantes, y en consecuencia, en sus precios”.

¿Qué es el poliestireno expandido? 

Según la descripción en el proyecto, el poliestireno expandido “es un material plástico celular y rígido, fabricado a partir del moldeo de perlas pre-expandidas de poliestireno expandible o uno de sus copolímeros, que presenta una estructura celular cerrada y rellena de aire”.

Dice por su parte la JCA que los envases fabricados con este material “no son biodegradables, por lo que no se descomponen con el tiempo en un ambiente natural”.

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