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Mi experiencia como voluntaria del Proyecto de restauración de DUNAS en Hacienda la Esperanza, Manatí

Por: Marielis Ortega García, Voluntaria Líder 

A través de este tiempo que colaboro junto a mis compañeros voluntarios del Proyecto DUNAS, he aprendido que la educación es la mejor herramienta para llevar el mensaje a las personas para que tomen conciencia sobre la importancia de proteger y preservar nuestras playas. En nuestra acción de proteger nuestros recursos costeros tenemos como objetivo que las personas que visitan las playas de la Reserva Natural Hacienda La Esperanza emulen el trabajo que hacemos y que compartan esa información a otros.

Durante este tiempo, como equipo hemos trabajado en la reconstrucción de las dunas de arena y en el recogido de basura en todo el litoral costero que forma parte de la Reserva Natural Hacienda La Esperanza en Manatí, Puerto Rico. Muchas personas que visitan la reserva cuando nos ven realizando nuestras labores de limpieza o de instalación de las tablas para las dunas, nos felicitan por el trabajo que hacemos como equipo. También, hay personas nos preguntan que hacemos y otras se indignan por el hecho de que las personas que ensucian las playas no toman conciencia. Nosotros cuando tenemos estos tipos de acercamiento, compartimos con los visitantes información con respecto al proyecto de DUNAS, lo que queremos lograr y siempre le ofrecemos a la gente una bolsa para que puedan echar la basura que generen o la que encuentren. Definitivamente, la educación directa ha sido una herramienta de orientación y hemos tenido muy buena respuesta de parte de los visitantes cuando tenemos estas conversaciones con ellos. 

Estas experiencias son las que nos motivan a seguir trabajando arduamente en equipo por la conservación de nuestras playas y orientar a otros sobre la importancia de protegerlas.