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Municipios, gobierno federal y tercer sector lideran playas modelo

Asumen responsabilidades de la Junta de Playas ante la inacción e incapacidad de ese organismo

playas modelo puerto rico

Ante la incapacidad e inacción de la Junta Interagencial para el Manejo de las Playas de Puerto Rico de proteger el principal activo natural de Puerto Rico, un puñado de municipios, organizaciones sin fines de lucro y agencias federales han asumido con éxito algunas de las responsabilidades delegadas al organismo.

Son esfuerzos, sin embargo, que representan un “mínimo por ciento” de las 1,225 playas que existen en la Isla, reconoció el director del Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez y representante del sector académico en la Junta, Ruperto Chaparro.

En su mayoría, se trata de balnearios y áreas de playa de alto valor ecológico, cuyo manejo requiere limitar y hasta prohibir ciertas actividades –incluyendo accesos– para preservar sus condiciones naturales.

“Cuando se habla de manejo de playas, lo que se manejan son los usuarios. La playa se va a manejar sola. Son los usuarios los que realizan actividades conflictivas y eso hay que manejarlo. Pero si no tienes dinero, no puedes manejar a la gente”, dijo Chaparro sobre lo que ve como la principal limitación de la Junta.

Una investigación de El Nuevo Día y el Centro de Periodismo Investigativo encontró que, por los pasados 18 años, la Junta de Playas ha incumplido con el mandato de la ley que la creó para asegurar la conservación, el libre acceso, el desarrollo ordenado y la seguridad en las playas del país. Se constató que la Junta, adscrita al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), ha estado prácticamente inoperante, sin liderato y con un mísero presupuesto que, además, fue invertido parcialmente en gastos cuestionables, no relacionados a la protección de las costas.

Municipios, agencias federales y hasta organizaciones sin fines de lucro han invertido en las playas confiando en que recobrarán los fondos y en que eventualmente el recurso se autofinanciará, según señalaron los entrevistados.

Carolina

El balneario de Carolina, por ejemplo, es manejado por el Municipio, cuyo primer objetivo fue lograr el reconocimiento internacional de playas Bandera Azul. Para ello, tuvieron que cumplir con múltiples requisitos en cuatro criterios principales: calidad de agua, manejo ambiental, seguridad y servicios, y educación ambiental. El galardón se obtuvo en 2004, revalidándose ininterrumpidamente todos los años.

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