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Para la Naturaleza recibe la donación de terrenos más grande en la historia de la conservación en Puerto Rico

La nueva Área Natural Protegida Ojo de Agua aumenta a 30,000 el número de cuerdas bajo la protección de la unidad Para la Naturaleza

La unidad Para la Naturaleza acaba de recibir la donación de terrenos más grande en la historia de Puerto Rico y una de las de mayor relevancia para la conservación: 1,428 cuerdas que se conocerán como el Área Natural Protegida Ojo de Agua, en la zona de bosque aledaña al Cerro Cuevas.

El Licenciado Humberto Escabí y su familia dejaron este gran legado para la conservación, que se ubica en los barrios Emajagual, Guayabal y Río Cañas Arriba, del Municipio de Juana Díaz y el barrio Caonillas Debajo, del Municipio de Villalba. El nombre ‘Ojo de Agua’ se refiere a un pozo artesiano que hay en la finca y del cual se extrae agua.

La ceremonia de clausura y firma de las escrituras fue en la Casa Ramón Power, Viejo San Juan, sede de la unidad Para la Naturaleza. Allí la familia Escabí compartió con el personal de la División de Adquisiciones, Donaciones y Servidumbres; la Oficina de Ciencia, Educación y Políticas de Conservación y la Región Suroeste; el señor Jorge Báez, director de Operaciones; y el Licenciado Fernando Lloveras, Presidente de la unidad Para la Naturaleza.

“Quiero destacar la comprensión, la profesionalidad y la cooperación de todo el equipo del Fideicomiso (de Conservación de Puerto Rico y su unidad Para la Naturaleza), este es el fruto de su trabajo”, dijo el Licenciado Escabí luego de la firma de las escrituras.

Por su parte, el Licenciado Fernando Lloveras destacó “la gran bondad en este gesto que es un gran legado, con todos sus beneficios y bondades, para el pueblo de Puerto Rico: proteger estos terrenos para que sigan existiendo. Gracias a todos ustedes, porque esta no es la decisión de una sola persona sino de toda una  familia. La Familia Escabí son un gran ejemplo para todos los puertorriqueños.”

La cobertura vegetal del Área Natural Protegida Ojo de Agua está dominada por pastos y vegetación típica de bosques secos jóvenes. Las zonas de menor pendiente y accesible desde la carretera se han utilizado por décadas para la cría de ganado y el cultivo de heno alterando la cobertura. Las áreas de mayor elevación exhiben asociaciones características de bosque seco como cactáceas, vegetación espinosa y árboles como el almácigo, tamarindo, aroma y varias especies de la familia Capparaceae como el burro prieto y el burro blanco.

Hasta el momento se  han documentado 191 especies de plantas, 34 aves, 7 reptiles, 3 anfibios, 2 mamíferos y 51 especies de invertebrados, que suman 288 especies. De estas 32 son especies endémicas. Incluso se identificó un árbol de violeta (Phlebotaenia cowellii) en las orillas de la quebrada, una especie nativa rara que al momento de su florecida bota todas sus hojas como un mecanismo de conservación.

Este es el segundo legado histórico para la naturaleza y el pueblo de Puerto Rico que deja la familia Escabí. El pasado año la familia Escabí estableció junto a la unidad Para la Naturaleza la servidumbre de conservación más grande de Puerto Rico, al conservar la Finca María Luisa y sus 777 cuerdas de extensión. La Servidumbre de Conservación Finca María Luisa está localizada en Sierra Bermeja, Lajas, el área geológica más vieja de Puerto Rico una de las de mayor importancia para las aves nativas y migratorias.