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Para la Naturaleza reconoce la labor de sus voluntarios y voluntarias

Los perfiles de los voluntarios y voluntarias es bien variado, ¡conócelos!

Para la Naturaleza reconoció la labor de sus voluntarios y voluntarias con una actividad al aire libre en el tope de la colina donde ubica el faro de la Reserva Natural Cabezas de San Juan, una charla sobre astronomía y un paseo en kayak por la Laguna Grande, como agradecimiento por las 100 a 400 horas contactos donadas, que equivalen a más de un año de voluntarismo.
Para la Naturaleza es una organización sin fines de lucro que integra a la sociedad en la conservación de sus ecosistemas naturales, con el fin de proteger el 33% de los ecosistemas de las Islas para el 2033.  La organización maneja más de 30 mil cuerdas de terreno alrededor de las islas de Puerto Rico, por lo que la labor de los voluntarios en vital para lograr sus metas de conservación. Para lograr esta meta, la organización cuenta anualmente con más de 16 mil voluntarios que han donado unas 77 mil horas de su tiempo. 
Uno de los voluntarios reconocidos fue Luis Joel Pérez, quien ha colaborado con más de 900 horas. Luis comenzó en la Reserva Natural Hacienda La Esperanza en Manatí y continuó haciendo voluntariado en diferentes áreas naturales que Para la Naturaleza ayuda a proteger.  Pero fue en Cabezas de San Juan en Fajardo que encontró su pasión por el voluntariado e hizo amistad con los intérpretes y otros compañeros a quienes hoy llama “familia”.
 
Por su parte, María Isabel Vicente visitó la Hacienda la Esperanza cuando era niña. Sin embargo, muchos años después, ya adulta, participó de una Casa Abierta en Cabezas de San Juan y decidió unirse al programa AMIGOS Para la Naturaleza. De todas las propiedades que visitó y recorridos que realizó, el más que le gustó fue el Cañón de San Cristóbal en Barranquitas. 
 
“Cuando llegué al Cañón y comencé a conocer los intérpretes y encontré una verdadera familia, no mucha gente va hacer voluntariado a Barranquitas por su accesibilidad, sin embargo, el Cañón y su gente son maravillosos”, comentó Mayra. Me enamoró la calidad de seres humanos que son los intérpretes, invito a todas las familias que participen del programa de voluntariado en esta propiedad”, cuenta María.
 
Otra de las voluntarias estelares es Maribel Soto, una maestra de escuela vocacional que anima constantemente a sus estudiantes a participar de voluntarios. De hecho, la profesora Soto comenzó como voluntaria en el programa de control de contaminación lumínica en la Reserva Natural Cabezas de San Juan, luego que la animara una de sus estudiantes y ella le reciprocara la invitación.
Maribel tiene problemas con sus rodillas, pero sus molestias no le impiden participar como voluntaria. Se dedica a labores en el laboratorio de arqueología y es parte del equipo del censo y control de iguanas verdes en la reserva que ubica en Fajardo. 
 
“He convertido en mi norte a que el estudiante conozca este lugar y quieran venir hacer horas de contacto verde, hoy hay 5 estudiantes conmigo que, aunque han completado sus horas de contacto, decidieron continuar. Llegué por uno, llamo a otros y asíse crea un efecto multiplicador “, comentó Maribel.
El perfil del voluntario es bien variado.
Hay familias enteras, estudiantes, retirados y muchas personas que van buscando paz y contacto con la naturaleza. Existen varias categorías de voluntariado que ofrece Para la Naturaleza; agricultura, salud y alimentación, historia, cultura y arte, y educación y líderes.
Algunas de las actividades de voluntariado que ofrece la organización a través de toda la isla son:  mantenimiento de viveros, censos de aves, protección de tortugas marinas, siembra de árboles y mitigación de iguanas, mapa de vida, ciudadano científico, limpiezas de costas y cuerpos de agua.
 
Existe una variedad de oportunidades dentro de su programa de voluntarios para todas las edades y diferentes niveles de dificultad a través de sus centros de visitantes y propiedades tales como Hacienda La Esperanza en Manatí, Cabezas de San Juan en Fajardo, Hacienda Buena Vista en Ponce y Cañón de San Cristóbal en Barranquitas, entre otros. Para más información puede comunicarse al 787.722.5882, escribir a voluntarios@paralanaturaleza.org, o visitar www.paralanaturaleza.org