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Tortugueros del Sur reciben con brazos abiertos el primer anidaje de Tinglares del 2021

Por: Yamilet Aponte Claudio, Estudiante de Comunicaciones Universidad Sagrado Corazón

El primer nido de la tortuga tinglar se encontró el 21 de febrero, alrededor de las 4:00 p.m., en playa Pozuelo de Guayama por uno de los voluntarios monitores de Tortugueros del Sur, al estar buscando eclosiones de tortugas carey.

Según el biólogo marino y creador de Tortugueros del Sur, Guillermo Plaza, el proceso de eclosión dura 60 días, y quedan 30 para que esas tortugas eclosionen.  

El monitor, se comunicó con Plaza por videollamada y confirmó el anidaje de la tortuga tinglar. Luego, de enviarle fotos del anidaje a Carlos Diez, coordinador del Programa de Tortugas Marinas del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, se afirmó la llegada del primer nido de tinglar a la isla.

Desde el 2015, la entidad monitorea las costas desde Guánica hasta Guayama, con sobre más de 30 playas, entre ellas Caja de Muerto. 

“La misión de Tortugueros del Sur es lograr sacar a estas especies marinas del estado de extinción en el que se encuentran. A su vez, queremos llevar nuestras playas, nuestras costas a una restauración de la manera más natural posible luego del impacto humano en ellas”, dijo Plaza.

Igualmente mencionó que Tortugueros del Sur todavía no culmina con las eclosiones de las tortugas carey en sus costas. Ellos estiman que les faltan cinco eclosiones más por surgir, de los anidajes de noviembre y diciembre.

Explicó que usualmente los primeros anidamientos de tinglares surgen para mediados de marzo. La mayoría de los surgimientos de anidajes surgen en Playa Ballena en Guánica, sin embargo, indicó que la playa es categorizada como una “playa sucia” y que eso afecta las eclosiones de estas especies.

El biólogo aclaró que la entidad sólo interviene en el proceso de anidaje o eclosión si estuviesen en alto riesgo. Plaza nos mencióna una pasada experiencia cuando unas tortugas anidaron en el área donde rompen las olas, y si ellos no intervenían a relocalizarlas, las criaturas iban a morir ahogadas.

De igual modo, señaló que la época de anidaje de los tinglares es de marzo a mayo. Al igual que la mayoría de los anidajes de tinglares son en Maunabo, Fajardo, Ceiba, entre otros. También destacó el área de Dorado y que entre todos reportan más de 200 nidos de la especie por época.

Entre las especies que la entidad cuida, se encuentran las tortugas carey, verdes y tinglares. El año pasado hubo alrededor de 200 nidos en Caja de Muerto solamente, y aunque no pudieron terminar la temporada por la COVID-19, estimaron que sobrepasaron los 300. Entre sus costas tuvieron alrededor de 150 nidos de carey, 15 de tortugas verdes y sobre 60 de tinglares.

Actualmente, han reportado sobre 100 eclosiones de la tortuga carey y sobre 10 de tortuga verde, según datos de anidajes de noviembre y diciembre del 2020.

Retos  del anidaje de tortugas

Plaza explicó que las playas del sur, a diferencia del norte contienen menos energía oceánica, lo cual hace que las franjas de las playas sean más cortas. A esta distancia de los nidos al agua ser mínima, permite más anidajes en la vegetación. 

Sin embargo, aunque la cantidad de anidajes que reciben incrementó en los pasados años, indicó que el proceso de eclosión se afectó.

 Tras la erosión costera estar llevándose las playas, estas especies en peligro de extinción, están perdiendo sus espacios de anidaje. Al igual que los desperdicios de basura aumentan los riesgos de muerte de las especies marinas. Destacó que todas las tortugas se encuentran en peligro, pero que las tortugas carey se encuentran en un estado crítico.

“De hecho, donde está el primer nido de nosotros fue afectado. En ese momento que la tortuga subió había arena, y cuando fui nuevamente, me estaba preocupando porque le quedaban solo cinco pies de arena y se llevaba el nido. Si sigue aumentado el oleaje, el nido también se puede perder”, dijo Plaza.

También mencionó como un área de costa en Playa Ventana fue afectada gravemente por la erosión, hasta que se veían las raíces de las uvas playeras, a tal nivel que en esa área ya no puede anidar un tinglar. Así también, tras la última tormenta, en playa Ballena, la corriente ciclónica se llevó los ocho nidos de tinglares que había y lo que queda en el área es solo piedra.

Los desperdicios de basura ahogan a las especies dentro del agua, al igual que las matan si intervienen en el proceso de eclosión. La tortuga usualmente intenta llegar al agua, pero si se topa con basura, se puede cortar o encajar y morir. 

Ellos esperan que la situación mejore con el pasar del tiempo con la ayuda de los ciudadanos. Al momento tratan de expandir el territorio de las playas que manejan para continuar su labor de rescate de estas especies.