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Adaptación y mitigación de la isla ante el riesgo climático

El informe científico internacional más reciente sobre el cambio climático advierte que la rapidez con que están ocurriendo las variaciones relacionadas con el aumento en la temperatura del planeta podría superar la capacidad que tenemos de adaptarnos, por lo que urgen acciones efectivas de mitigación de riesgos y adaptación.

Las evaluaciones de los riesgos que consideraron los escenarios climáticos futuros, el desarrollo social y las respuestas, llevan a concluir en el informe que “las soluciones integradas y multisectoriales que abordan las desigualdades sociales diferencian las respuestas basadas en el riesgo climático y atraviesan los sistemas, aumentan la viabilidad y la eficacia de la adaptación en múltiples sectores” de la sociedad.

Como mostró la experiencia con la pandemia del COVID-19, es preciso adoptar las recomendaciones de la Ciencia en la planificación y el desarrollo de nuevos modelos de urbanismo, salud, turismo, alimentación, producción y consumo, entre otros de los que dependerá nuestro futuro como isla.

Trabajado por 270 investigadores de 67 países, el nuevo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC) – Cambio Climático 2022: Impacto, adaptación y vulnerabilidad, publicado el 28 de febrero – identifica 127 riesgos claves que tienen consecuencias adversas potencialmente graves para las personas y los ecosistemas. Estos riesgos surgen de la interacción de los peligros relacionados con el clima con las vulnerabilidades de las sociedades y demás sistemas.

El informe reconoce que “ha habido progresos en la planificación y aplicación de la adaptación en todos los sectores y regiones, lo que ha generado beneficios múltiples”. No obstante, advierte que la mayoría de las medidas de adaptación observadas son fragmentadas, de pequeña escala, sectoriales, diseñadas para responder a los impactos actuales o a corto plazo y centradas más en la planificación que en la implementación.

Esto debería ser de interés particular para Puerto Rico camino a la recuperación de los desastres de los últimos años para que, en vez de inclinarse a reconstruir, la inversión se dirija a transformar al país haciéndolo, desde sus bases, adaptable a los cambios anticipados.

El informe alerta que existen brechas de adaptación, particularmente entre los grupos con menos ingresos. Esa brecha seguirá creciendo a menos que se tomen acciones para cerrar esa desigualdad. Nuestra isla conoce ese desbalance injusto, sobre todo, tras el embate de dos huracanes de fuerza mayor en 2017.

Siendo un documento en desarrollo esperado por la comunidad científica internacional y sectores que trabajan para responder, mitigar y promover la adaptación a la emergencia climática, el informe ofrece detalles de las variantes en el clima registradas hasta ahora y lo que puede hacerse aún. Si no se pueden revertir los daños, al menos debemos adaptarnos al futuro que ya se desarrolla.

Aunque en el mensaje del presidente Joe Biden sobre el Estado de la Unión, del pasado martes, la crisis climática pasó a un segundo plano ante el preocupante conflicto en Ucrania que mantiene la atención del mundo, la agenda climática es eje de su plataforma económica y de justicia social.

Las condiciones están dadas, y la realidad y las proyecciones climáticas se presentan como marco para diseñar un Puerto Rico con posibilidades de futuro. El IPCC plantea que se requiere gobernanza inclusiva, inversión alineada al desarrollo resiliente al clima, acceso a tecnología apropiada y desarrollo de capacidades de los gobiernos a todos los niveles, el sector privado y la sociedad civil para responder de forma eficiente al gran reto.

Si bien está claro que nuestra isla no aporta de forma significativa a las emisiones que aceleran el calentamiento global, sí está más expuesta a enfrentar los efectos en forma de huracanes, cambios extremos en la precipitación capaces de producir inundaciones repentinas o sequías, aumento en el nivel del mar, erosión e inseguridad alimentaria, entre otros.

De acuerdo con el informe, actuar sin más demora para la adaptación y mitigación del riesgo climático permitirá asegurar un futuro habitable y sostenible para todos.

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