Menú

De la Casa Klumb al Observatorio de Arecibo: precaver y no lamentar

Por Antonio Monroig

En Puerto Rico, desafortunadamente reaccionamos a los problemas cuando son catastróficos o se consumen por la inercia colectiva. La Casa Klumb estuvo ahí, deteriorándose y desperdiciándose, sin que nadie hiciera algo a tiempo. No fue hasta que un fuego la destruyó que empezamos a lamentarnos y ahora hay llamados para reconstruirla. Llegamos tarde.

LEE LA NOTICIA COMPLETA EN ELNUEVODIA.COM