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El Negociado de Energía declara ilegales los contratos de alquiler de paneles solares residenciales de la empresa Sunnova

La agencia fiscalizadora afirma que los consumidores pueden acudir a esta para hacer valer sus derechos y ordena a la corporación tejana establecer un protocolo para divulgar la información completa de sus servicios y el mecanismo para que los clientes puedan objetar las facturas. Mientras, la compañía puertorriqueña Maximo Solar Industries la demanda y le acusa de prácticas monopolísticas.

Edgardo Rodriguez residente de Carolina

Tenían razón los 436 consumidores que se habían querellado ante el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) en contra de Sunnova Energy Corporation, una empresa de alquiler de paneles solares residenciales. El NEPR reconoció en un informe el entramado de problemas que enfrentan los querellantes: los equipos no rindieron el servicio ni los ahorros prometidos a los consumidores. Estos habían puesto su firma en una tablet para supuestamente hacer una verificación de crédito, pero la empresa usaba la firma para estamparla en un contrato que no les había enseñado. Los clientes se enteraban luego de que, para impugnar las facturas o buscar cualquier remedio, tenían que ir a un proceso de arbitraje (fuera de los tribunales y del NEPR), y pagar gastos de abogados. Así, terminaban amarrados por 25 años a un acuerdo de compra de energía que no habían visto antes de firmarlo y del que no había escapatoria.

Pero el NEPR concluyó el 15 de febrero de 2019 que Sunnova, al obligarlos a resolver las disputas por arbitraje, violenta el derecho de los consumidores de buscar remedio ante esa entidad, según lo manda la Ley 57 de 2014. Como medida correctiva, el NEPR ordenó a Sunnova enmendar los contratos y establecer un protocolo para divulgar la información completa sobre los servicios que ofrece y para que los clientes puedan objetar las facturas.

“Si me puedo deshacer de este contrato, sería maravilloso. Ese contrato fue bien abusivo”, dijo Madeline Batista, quien solicitó el servicio de Sunnova para su casa en Naguabo. Fue una de las que firmó la petición de servicios y verificación de crédito en una tablet y luego se enteró de que realmente había firmado un contrato que nunca vio y que no se tradujo en ahorro en las facturas.

Los equipos solares no tenían baterías para almacenar y usar durante la noche la energía obtenida del sol durante el día. La mayoría ni siquiera permitía que generaran electricidad durante el día, luego de que los vientos del huracán María destruyeran la red eléctrica, reveló el Centro de Periodismo Investigativo (CPI). La tecnología instalada hace que el equipo deje de funcionar cuando en la AEE hay un apagón.

“Me fui de Puerto Rico porque no podía aguantar más el huracán. Yo quería que me proveyeran unas baterías para que el equipo funcionara pero Sunnova me iba a cobrar más”, añadió Batista.

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