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El Teatro de la UPR resurge tras la destrucción del huracán María

La restauración del histórico edificio, ubicado en el recinto riopedrense, está casi completada de cara al estreno de "Hamilton"

Teatro de la UPR

Hace un año el azote del huracán María dejó en muy mal estado al Teatro de la Universidad de Puerto Rico, un edificio histórico con gran significado para la vida cultural del país. Pero gracias a los trabajos de rehabilitación puestos en marcha hace varios meses, la estructura está hoy en mejor estado que antes del ciclón y casi lista para que suba a escena en enero la laureada pieza de teatro musical “Hamilton”, del afamado dramaturgo puertorriqueño Lin-Manuel Miranda.

Fue precisamente el plan de traer “Hamilton” a la isla lo que propició que en esta rehabilitación se realizaran ciertas mejoras necesarias para que puedan presentarse en el teatro piezas teatrales con las exigencias técnicas de las más importantes producciones de Broadway. En específico, la instalación tiene que cumplir con los parámetros establecidos para recibir la acreditación del Actors Equity que permitiría traer futuras producciones de giras profesionales a la isla.

Miranda y su padre, Luis A. Miranda Jr., crearon el Fondo para las Artes, en colaboración con la Fundación Flamboyán, que aportó $1 millón para la reparación cuyo costo final ascendió a poco más de esa cifra.

La arquitecta Jennifer Lugo Cardona, coordinadora de proyectos de la Oficina de Desarrollo Físico e Infraestructura de la UPR, explicó que a causa de María “el sistema de impermeabilización del teatro prácticamente voló o se deshizo y dejó el techo vulnerable. El agua entró y afectó el plafón de la sala central, hubo fallos con el generador y con el sistema de bombas del sótano del edificio”.

Además, la falta de aire acondicionado hizo que proliferaran los hongos.

Impresionante transformación del Teatro de la Universidad de Puerto Rico

Para proteger la estructura, inmediatamente la universidad hizo un acuerdo de trabajo con la Oficina de Conservación de las Instalaciones Universitarias (OCIU), la Oficina de Planificación y Desarrollo Físico (OPDF) y con un consultor del sistema de techos. Así pudo mantenerse protegido el edificio hasta que el expresidente interino de la Universidad, el doctor Darrel Hillman, declaró el proyecto como una emergencia.

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