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La AAA permanece atenta a los niveles de los embalses ante la sequía

Carraízo entró al nivel de ajustes operacionales, Cidra va en descenso y cinco plantas de filtros se nutren de ríos cuyos caudales han bajado mucho

El embalse Carraízo, una de las principales fuentes de abasto de agua del área metropolitana, entró ayer al nivel de ajustes operacionales, lo que puso a 180,000 clientes de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) frente a un posible plan de racionamiento de agua si las condiciones de sequía se prolongan.

Desde el pasado sábado, otros 8,000 abonados de la AAA, que se sirven de la planta de filtros El Yunque, en Río Grande, están en racionamiento. Dicha planta se suple de los ríos Espíritu Santo y Guzmán, cuyos caudales bajaron dramáticamente por la falta de lluvia, lo que imposibilita cubrir la demanda.

En consecuencia, los ciudadanos experimentan a diario, en horario de 9:00 p.m. a 5:00 a.m. (ocho horas), desde bajas presiones e interrupciones hasta falta de servicio. Por ahora, este plan no tiene fecha de culminación.

En entrevista con El Nuevo Día, la presidenta ejecutiva de la AAA, Doriel Pagán, indicó que también se mantienen “muy vigilantes” al embalse Cidra, que sirve a 22,000 clientes y su nivel “continúa un comportamiento de descenso”, y a otras cinco plantas de filtros, todas en la zona este de la isla, que se suplen de ríos y sus caudales están bajos.

Ayer, a excepción de Guajataca, todos los embalses en la isla bajaron de nivel, según el reporte diario de la AAA.

Continuamos muy vigilantes en estas semanas que restan de junio, para las que el Servicio Nacional de Meteorología (SNM) nos ha dicho que continuará el tiempo seco, con poca lluvia. Nos notificaron, sin embargo, que entre hoy (ayer) y mañana (hoy) deben recibirse algunas lluvias y que el martes próximo deberíamos recibir una onda tropical, así que estamos en esa expectativa y bien vigilantes al comportamiento de nuestros sistemas”, dijo.

El nivel de Carraízo se situó en 38.48 metros tras una baja de 10 centímetros respecto al lunes. Pagán describió esa reducción como “significativa”, y la atribuyó al “consumo desmedido” de los clientes. Hipotetizó que el alza en consumo responde, a su vez, a la reapertura económica tras la flexibilización de las medidas contra el COVID-19 y a que la gente está almacenando agua tras la implantación del racionamiento en Río Grande. El nivel óptimo de Carraízo es 39.70 metros.

Toman medidas

Contó que, para evitar –o retrasar– un racionamiento en el área metropolitana, la AAA realizó varios ajustes, entre los que mencionó la transferencia de 25,000 clientes que se sirven de Carraízo (planta de filtros Sergio Cuevas) al Superacueducto y cuatro pozos “que estaban en ‘stand by’ (listos para operar) y se activaron”.

“También, hemos activado la producción de la planta Los Filtros, en Guaynabo, cuando es posible, se han regulado las presiones en la red de distribución, llevamos desde diciembre con una campaña bien agresiva para el uso adecuado del agua, y estamos actualizando la información día a día para que los clientes vean cuál es la condicional operacional actual de la Autoridad”, sostuvo.

“En estos momentos, no hay un plan de racionamiento (para los clientes que se sirven de Carraízo), pero es una proyección que estamos actualizando semana tras semana. Vamos a continuar con los ajustes operacionales ya implementados, pero hacemos un llamado a la prudencia en el consumo”, recalcó Pagán.

En cuanto al embalse Cidra, mencionó que también se han hecho ajustes, como transferir abonados a la planta de filtros Farallón. El embalse registró ayer una baja de tres centímetros, para ubicarse en 401.46 metros y continuar en nivel de observación. Su nivel óptimo es 402 metros.

Por otro lado, dijo que el plan de racionamiento de Río Grande “ha funcionado tal como lo programamos”, y que seguirá en efecto “hasta que las condiciones (del tiempo) mejoren”. La cancelación de las interrupciones dependerá de que los ríos Espíritu Santo y Guzmán recuperen sus caudales.

Según Pagán, el plan de racionamiento –para el que hay oasis disponibles– entró en vigor “tras agotar todos los recursos disponibles” para la zona, entre los que mencionó transferir clientes a las plantas de filtros Fajardo y Canóvanas.

Los otros cinco sistemas a los que la AAA se mantiene vigilante –al suplirse de ríos con caudales bajos– son las plantas de filtros Juncos, Guzmán Arriba (Río Grande), Maizales y El Duque (ambas en Naguabo) y Humacao.

“Son las plantas que, ahora mismo, estamos con una observación más directa. Son plantas cuyos ríos están bajos de nivel y, por eso, son nuestra zona de mayor atención. En el caso de los ríos, es mucho más complicado proyectar el comportamiento, porque el cambio puede ser de un día para otro. Eso fue lo que nos pasó con la planta El Yunque, que el cambio en el caudal disponible cambió drásticamente y nos imposibilitó operar de modo que pudiésemos mantener la producción necesaria para la demanda”, explicó.

El más reciente informe del Monitor de Sequía de Estados Unidos, publicado el jueves pasado, da cuenta de que el 90.22% de la isla está bajo condiciones anormalmente secas. De ese total, un 49% está en sequía moderada y un 14.06%, en sequía severa. De acuerdo con el informe, la población estimada en áreas de sequía es de 2,107,114 personas. Los pueblos de la costa norte, entre Arecibo y Aguadilla, son los únicos libres de sequía.

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