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Liberación esclava a ritmo de bomba

La tierra de la Hacienda La Esperanza fue fertilizada con la sangre de los esclavos africanos.

folklorista Tata Cepeda

Se percibe cuando se sube por las veredas que dirigen a la antigua mansión y ruinas del ingenio azucarero, en manos de la entidad Para la Naturaleza y en cuyas inmediaciones irónicamente aun se cultiva caña de azúcar.

Espigas silentes cuyas raíces evocan sangre.

En La Esperanza se respira casi el mismo aire que sopla del Atlántico y que, en jornadas de latigazos, sed e improperios, alivió el dolor moral y físico de la esclavitud, cuya abolición, a tono con la efeméride que el viernes se observó en Puerto Rico, ayer se celebró con el montaje “La magia de los Tambores”, concepto de la folclorista, educadora y gestora cultural Margarita ‘Tata’ Cepeda.

Fue una tarde de conferencias y mucha bomba.

Asistió un nutrido y selecto grupo de personas, sin prensa, con la excepción de un par de medios digitales, como este.

Fue una tarde muy didáctica y reveladora.

Tras el protocolo de rigor, encabezado por Tata, directivos de Para la Naturaleza, la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades y el sacerdote Carlos Eduardo Granados, inició el ciclo de conferencias sobre temas como el trasfondo histórico de la Hacienda La Esperanza, la esclavitud en Puerto Rico, los orígenes geográficos y culturales de la bomba, los elementos de la expresión afroboricua y la bomba como signo de resistencia contra la opresión.

“Ha sido una bendición desde el momento que llegué aquí por una invitación de una estudiante y su esposo. Entiendo que fue un llamado porque será un duelo y una sanación no solo para ellos [los esclavos africanos], que fallecieron aquí, sino para nosotros. Tenemos que educar, respetar y pasar el batón y seguir luchando y cambiando esa historia fea porque nosotros seguimos siendo esclavos de alguna forma […] La historia nos la han perfumado y tenemos que manejar esto para tener paz en nuestros corazones”, dijo Tata, directora de la Escuela de Bomba y Plena Doña Caridad Brenes de Cepeda, con sede en la Fundación Nacional para la Cultura Popular en el Viejo San Juan, y quien dijo que de lo acontecido en la Hacienda La Esperanza se producirá un devedé sobre los orígenes de la bomba que será distribuido, incluso, en la diáspora.

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