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Los residentes del Viejo San Juan defenderán su comunidad frente a Airbnb

Respaldan una medida de la alcaldesa Carmen Yulín Cruz que establecería una moratoria de un año a este tipo de negocios

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La Asociación de Vecinos del Viejo San Juan reiteró hoy su rechazo a la proliferación de habitaciones y edificios enteros arrendados a corto plazo a través de plataformas digitales, como Airbnb, ya que según la entidad estos atentan contra el carácter residencial de la isleta capitalina y pone en juego la seguridad de los que allí viven.

Janice Petrovich, portavoz de los habitantes de la ciudad amurallada, afirmó que la organización buscará proteger el “sentido de comunidad” que por cientos de años ha imperado en el casco histórico de San Juan. También respaldó el proyecto de ordenanza 13 del ayuntamiento capitalino que establecería una moratoria a permisos nuevos para arrendamientos a corto plazo.

“Entendemos que los Airbnb como se originaron eran y siguen siendo una buena idea. El asunto es que con el tiempo en lo que se ha convertido es en un negocio donde personas compran edificios enteros y los hacen Airbnb”, afirmó Petrovich.

La portavoz de los residentes de la isleta sanjuanera denunció que el problema se agravó tras la llegada de empresarios que se acogieron a los incentivos contributivos de las leyes 20 y 22 y comenzaron a comprar edificios enteros en el Viejo San Juan para arrendarlos a corto plazo.

Según una búsqueda en airbnb.com, en el casco capitalino hay sobre 300 espacios para arrendar. También hay presencia de las plataformas Join a Join y Home Away.

“Si son edificios enteros de gente que entra y sale se hace más peligroso el vecindario porque uno ya no conoce el vecino y se hace menos comunidad”, estableció Petrovich.

La portavoz también dijo que la seguridad en la isleta se ha visto perjudicada tras la proliferación de esta nueva industria.

“Cuando viene gente que no entiende las reglas de juego, se trepan a los techos a ver el atardecer e invaden las propiedades de los vecinos y tiran cosas a los patios interiores. Tiran las colillas de los cigarrillos y las latas, esas son las quejas mayores”, describió.

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