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Planes de mitigación de los municipios costeros no incluyen el manejo del sargazo

Aunque para la ciudadanía y para la industria turística esta alga representa un problema de salud y económico, todavía esa preocupación no aparece en el radar de los municipios y agencias como un asunto por atender.

Boca Del Rio Fajardo Sargazo

El conocimiento que los gobiernos de municipios costeros y el gobierno central tienen sobre el sargazo y los retos que esta especie marina presenta a comunidades, ecosistemas y comercios no ha sido suficiente para que su manejo se integre en los planes de mitigación que preparan la Junta de Planificación (JP), y los 78 municipios.

Tras el paso de los huracanes Irma y María en septiembre de 2017, la Oficina Central de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3) solicitó a la JP la actualización de los planes de mitigación de cada municipio. Para eso, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) aprobó una asignación a la JP de $3,128,916, que fue aumentada en julio 2019 a $5,396,144. De ese dinero, se dio un contratoa la empresa Atkins Caribe, LLC como consultor externo para actualizar los planes de mitigación municipales, por $1,748,786.

Los planes de mitigación son un documento base que las jurisdicciones necesitan para solicitar los fondos de recuperación provistos por FEMA e incluyen ocho criterios que ponen en peligro la vida y propiedad. Según la JP, los peligros considerados en el análisis de riesgo para la actualización de los planes de mitigación son el cambio climático, los terremotos, los tsunamis, los deslizamientos, la sequía, las inundaciones, los vientos fuertes y la erosión.

A esta fecha, once municipios han entregado el borrador final de su plan de mitigación a FEMA. De esos, ocho son costeros. Ninguno hizo mención a estrategias de manejo del sargazo. Esto, a pesar de que en la última década, varias playas alrededor de Puerto Rico han experimentado los eventos de arribazones que llegan a las orillas, causando un fuerte hedor, pérdidas en el turismo, retos para la navegación de los pescadores y posibles problemas de salud pública producto de las emisiones de sulfuro de hidrógeno (H2S) del sargazo en descomposición. Se le conoce como arribazones a aquellos eventos en los cuales las algas llegan en cantidades masivas a las playas, áreas costeras o estuarinas.

“Como parte de las actualizaciones dentro de los riesgos que están considerándose ahora mismo, ningún municipio lo ha identificado como un riesgo, pero sí podría ser considerado (el sargazo)”, expresó la planificadora de la Junta de Planificación, Rebecca Rivera Torres.

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