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Recursos Naturales investigará contaminación con lo que parece ser un detergente en el charco Las Pailas en Luquillo

Un vídeo en redes sociales muestra a varios ciudadanos utilizando una sustancia para “resbalar” mejor entre las rocas y caer al agua.

El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) investigará la magnitud de una contaminación por uso de una especie de jabón o detergente en el charco Las Pailas, en Luquillo, un concurrido cuerpo de agua ubicado en el río Sabana, en el barrio Sabana, del mencionado pueblo.

Un vídeo que circula en redes sociales fue determinante para que la agencia validara que se contaminó el cuerpo de agua y que el efecto adverso que pudiese tener en el ecosistema sería similar a los impactos que ocasiona el aceite o combustible: sedimentación e, incluso, muerte de fauna y flora acuática.

Así lo estableció la subgerente del Área de Calidad de Agua del DRNA, Wanda García Hernández, quien le explicó a El Nuevo Día que lo primero que hicieron fue analizar las imágenes para determinar posibles impactos. El vídeo muestra a varias personas lanzándose por las rocas -que destacan el charco por su forma de chorreras- de manera más abrupta de lo normal.

Además, las imágenes muestran una gran cantidad de espuma en el charco, justo al final de donde finalizan las rocas y se acumula el agua.

“En el vídeo se ve que hay una corriente que ocurre dentro del cuerpo de agua. Es parte de un río. No importa dónde estuviera, tiene el mismo riesgo y el mismo potencial daño a la vida acuática. […] Entiendo yo que por ignorancia y no con la intención de hacerle daño al cuerpo de agua, piensen que el jabón no tiene efectos dañinos en la flora y fauna, pero lamentablemente sí lo tiene. Estas son sustancias químicas y sintéticas no son naturales”, apuntó la funcionaria en entrevista telefónica.

García Hernández indicó que personal del Cuerpo de Vigilantes y Calidad de Agua acudirá al lugar mañana, viernes, para evaluar los daños al ecosistema y determinar las acciones a seguir. De momento, la funcionaria no pudo precisar el momento en que se desarrollará la inspección.

“Lo que procede es realizar una inspección en el área y evaluar las condiciones del cuerpo de agua. Eso es un área turística de turismo interno que se busca el charco por las redes y lo identifica como tal. Especialmente con toda esta situación que se promueve el turismo interno por la pandemia, quizás por falta de conocimiento cometen estos errores y afectan los recursos”, señaló ante los impactos al daño del recurso natural.

“Esto también conlleva orientar a la población para que sepa que (echar jabón a un charco o río) no es una práctica saludable para el cuerpo de agua y se puede disfrutar del mismo sin necesidad de echar una sustancia química”, abundó.

El área donde ubica el charco no es un espacio administrado o manejado por alguna agencia gubernamental u organización privada, sino que es de libre acceso y no cuenta con seguridad. Por ello, la única evidencia, hasta ahora, con la que cuenta el DRNA es el video que compartió, inicialmente, Damily Nogueras (@thehippietribepr) en Instagram hace dos días.

García Hernández, quien lleva 36 años en el DRNA y 15 en su puesto, indicó que no se recibió ninguna querella por estos hechos y tampoco lo habían reportado anteriormente al Cuerpo de Vigilantes. Sin embargo, algunos usuarios en redes sociales comentaron en la publicación del vídeo que han visitado el charco anteriormente y han visto una situación similar.

La funcionaria aseguró que, si consiguen evidencia que lleve a implicar a alguien por patrones de contaminación de este u otro cuerpo de agua, el DRNA tiene la facultad de procesar a una persona por daños a recursos naturales.

La Ley 416 (Ley de Política Pública Ambiental) faculta a la agencia a imponer multas que pueden llegar hasta $25,000 por eventos, por sucesos. Esa es la cantidad máxima. La cantidad se determina por el abogado del interés público a base de los hechos, del daño ambiental ocasionado y de la intención. Pero el alcance puede llegar hasta $25,000 por sucesos”, detalló García Hernández.

El procesamiento legal también podría incluir tiempo en cárcel, aunque no se precisó cuál es el máximo de esta pena.

Severo daño al ecosistema

Más que un momento de diversión, el uso de detergentes o jabones en los ríos, charcos o quebradas pudiera terminar en un daño ambiental, a juicio de García Hernández.

La funcionaria señaló que dichos cuerpos de agua, contrario a lagos o embalses, llegan a diversos puntos en la isla, por lo que la calidad y preservación del líquido es determinante para la estabilidad del ecosistema en general.

“El jabón o detergente tiene unas sustancias químicas para remover el sucio. De la misma manera que como va a remover el sucio, por unas acción química, ese mismo comportamiento hará en el cuerpo de agua. Ese comportamiento de estas sustancias químicas/sintéticas son tóxicas para la flora y fauna acuática. En el caso de los peces, en particular, le afecta en las branquias su proceso de respiración, lo que obviamente le puede causar la muerte. En el caso de la flora, afecta la fotosíntesis de la flora y puede provocar la muerte de las mismas y provocar la sedimentación en el cuerpo de agua”, describió la experta.

Añadió que la intensidad de los componentes químicos en el jabón que se utilice en un cuerpo de agua es determinante para considerar el tiempo que estaría afectando al recurso natural hasta que se limpie por completo.

“Dependiendo del tipo de detergente, aunque hay una prohibición del uso de detergentes con fosfatos por la contaminación que usa, eso trae otros sinnúmeros de factores adicionales como crear turbidez o espuma que impida que el sol penetre en la flora del cuerpo de agua. Aunque se puede entender que el cuerpo de agua se irá recuperando, hay bolsillos en los ríos donde esa sustancia tomaría más tiempo en diluirse o desaparecer”, explicó.

Otro de los eventos que se pudieran producir por concepto de una contaminación de un cuerpo de agua es la eutrofización, fenómeno que genera daños irreparables en el agua por exceso de nitrógeno y fósforo, así como de otros nutrientes, según la organización Aquae Fundación.

La contaminación de agua se da con frecuencia

Aunque es la primera vez que el DRNA toma conocimiento de una situación de esta índole en el charco Las Pailas, la contaminación de otros cuerpos de agua alrededor de la isla se da en mayor frecuencia.

García Hernández apuntó que la dependencia ha recibido querellas por situaciones similares en otros recursos naturales, pero la frecuencia con la que se dan dichas emergencias supera la capacidad, en cantidad de personal, que tiene la agencia para fiscalizarlas.

“Yo te diría que con más de la frecuencia que debería. Darte una estadística, no la tengo a la mano como para decirte. Pero sí, el Cuerpo de Vigilantes y el personal que investiga querellas no da a basto para atender estas situaciones, pero sí, se da más de lo que debería”, reconoció.

Al tiempo, aseveró que otros de los problemas que enfrentan a la hora de atender emergencias ambientales es que las personas realizan la querella cuando ya ocurrió el daño, y no cuando queda tiempo para disminuir el impacto.

“El problema con este tipo de eventos es que casi siempre nos encontramos con él después de que ocurrió y no en el momento en que ocurre la descarga o cuando están estos vehículos todoterrenos cruzando los cuerpos de agua y creando problemas de sedimentación y erosión, que lo que hacen es dañar los cuerpos de agua”, puntualizó.

Para denunciar cualquier emergencia ambiental que requiera la asistencia del DRNA las personas pueden llamar directamente al Sistema de Emergencias 9-1-1, desde donde se activarán las agencias pertinentes.

El charco Las Pailas se suple del río Sabana, que rodea el Bosque Nacional El Yunque y desemboca en el mar.

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