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Reforestación con árboles nativos en Finca Escalera

Por: Deborah Rodríguez

Las primeras lluvias de mayo son muy famosas. Algunos dicen que traen suerte, otros que son medicinales y hay quienes creen que son rejuvenecedoras. Por eso, salen de sus hogares, de sus trabajos o escuelas a mojarse bajo la lluvia. 

No puedo asegurar que estas lluvias tengan algún tipo de encanto especial, sin embargo, el calendario ecológico nos deja saber que marcan el inicio de la temporada de lluvia en la isla.  También, en esta época aumenta la intensidad de luz y calor que recibimos. Por eso, es ideal para La Siembra (www.pln.org/lasiembra).  

Me uní al equipo de reforestación de Para la Naturaleza, en una siembra de árboles nativos, endémicos y raros de Puerto Rico en el municipio de Florida. Al llegar al predio de siembra, quedé maravillada con el paisaje. Era un llano entre mogotes. El terreno ya había sido preparado con 500 huecos, al lado de cada uno había un árbol. 

La mitad de los árboles ya habían sido sembrados en los huecos por otros compañeros que trabajaban desde las 6:00 de la mañana. Verlos sembrar, me hizo sentir que había llegado a un nuevo país. Un país sembrado de oxígeno, de protección de los ecosistemas, de alimento, de hogar para la fauna silvestre, de vida y esperanza. 

Era una estampa tan hermosa como para perpetuarla en una postal. Quería quedarme en ella. Pero después de unos segundos, la voz de un compañero me regresó al municipio de Florida. 

“Estamos en el pueblo de Florida. Finca Escalera es una reserva de Para la Naturaleza. Es un área bastante, bastante boscosa pero antes era para crianza de animales, así que hay una parte que estaba bastante impactada y esa parte es la que estamos reforzando, sembrando árboles nativos”, dice Wille Burgos, quien está a cargo de un grupo de cinco personas que trabajan con la reforestación en la Reserva Natural Hacienda La Esperanza, en Manatí, y otras áreas naturales circundantes.

Estas cinco personas se dividen el trabajo de producir árboles nativos, preparar predios de siembra, sembrar los árboles y acompañarlos durante su crecimiento.

Una de estas personas es Zaimarie Carrillo, quien trabaja como Oficial de Reforestación de la Región Norte en el vivero de la Reserva Hacienda La Esperanza, y que forma parte del equipo que está reforestando en el Área Natural protegida Finca Escalera, por tercera vez durante este año.

“Estamos haciendo una siembra de árboles nativos y endémicos y especies en peligro de extinción dentro de este espacio. Esta es la tercera actividad de siembra que hacemos en el año. El propósito principal de sembrar árboles en este espacio es, no solamente el reforestar esta área que fue impactada por la crianza de ganado, sino también enriquecer este ecosistema. Estamos en el área kársica, que tiene un valor ecológico sumamente importante para nuestros recursos como lo es el agua, al cual el karso sirve como un filtro natural. Esta área es sumamente porosa, está llena de sumideros, así que uno de los beneficios que van a traer los árboles que estamos sembrando aquí es ayudarnos a filtrar el agua que llega eventualmente a las costas de la Hacienda La Esperanza. Estamos incluyendo especies de rápido crecimiento que puedan ofrecer el alimento a las diferentes aves endémicas y nativas que viven en este espacio. También estamos incluyendo especies que están en peligro de extinción, ya que al estar en el área del karso es una zona crítica, así que queremos enriquecer este espacio que fue anteriormente impactado con especies en peligro de extinción”, explica Zaimarie. 

A esta joven espigada, de piel tostada por el sol y cabello largo oscuro, se le nota en la mirada y en la voz que le apasiona su trabajo. 

Los árboles son los organismos perfectos para apoyar con el Cambio Climático. Tienen la capacidad, no solamente de absorber el carbono de la atmósfera, sino retenerlo y ofrecer una reducción en las temperaturas. Cuando siembro estoy aportando directamente a la recuperación de nuestra isla y del Planeta entero”, añade emocionada.

Todos estos ejemplos que menciona Zaimarie, son servicios que ofrecen los árboles ante los efectos de la crisis climática que atravesamos. Los árboles también pudieran prevenir la erosión costera a raíz del aumento en el nivel del mar, protegernos ante el aumento en la intensidad de los eventos atmosféricos, evitar la prolongación de las sequías y la extinción masiva de especies. 

Al sembrar, Zaimarie no solo piensa en los humanos. También, piensa en crear hábitat para las aves, los polinizadores, los anfibios y reptiles y otros organismos con los que compartimos el Planeta. 

Nos interesa crear el hábitat para las especies que habitan en este espacio, no solamente especies de aves endémicas, sino reptiles que también utilizan este espacio. Tenemos sistemas cavernosos con sumideros, así que es bien importante poder filtrar toda esa agua que eventualmente alimenta el río subterráneo del Río Encantado”, argumenta Zaimarie. 

“Este año ya hemos sembrado 1,500 árboles. Nosotros empezamos con los esfuerzos de reforestación en esta finca en el 2019. En total ya se han impactado más de cuatro cuerdas de terreno en esta propiedad y tenemos sobre 3,000 árboles sembrados, incluyéndolo árboles que sembramos en el 2019, que ahí todavía teníamos la oportunidad de recibir voluntariado. Así que estas siembras fueron con ayuda de voluntarios y voluntarios. Ahora, este año pues estamos solitos, pero seguimos, seguimos con los esfuerzos”, finalizó Zaimarie.