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Renace el “bosque escondido” con casita del árbol

El Bosque Estatal de San Patricio, ubicado en San Juan, permaneció cerrado desde el huracán María y ahora cuenta con una casita del árbol.

Al transitar por la urbe de San Juan no es típico encontrar un bosque en medio de las casas y los edificios de la zona metropolitana, pero el Bosque Estatal de San Patricio es la excepción entre el cemento, el ruido y el tráfico que diariamente recorren la ciudad capitalina

El aire se desvanece entre el ruido de las aves y de los insectos al entrar al bosque, y aun así se siente la humedad. Al entrar se aprecia el verdor de la vegetación y aumenta la expectativa de encontrarse con alguna especie o con el mono que ha convertido el bosque en su hogar.

El bosque sanjuanero estuvo cerrado desde los huracanes Irma y María en 2017, pero ya no más porque voluntarios, agencias del gobierno y entidades privadas anunciaron hoy su reapertura en el marco del Día del Planeta Tierra.

Ahora en el calmado bosque se inauguró la “Casa Mía”, una casa construida en las gigantescas ramas de un árbol de Guanacaste, conformando un área ecoamigable y recreativa que servirá de espacio para la niñez, jóvenes, personas de edad avanzada y adultos que sientan el deseo de revivir a su niño interior. Este, sin embargo, es solo uno de los proyectos que proyecta United Way Puerto Rico, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), organizaciones comunitarias y la empresa Siempre Verde para restaurar el bosque.

“Estuvo cerrado después de Irma y María, pero ahora se retoma. Hay más de 30 especies de pájaros y flora, pero se están haciendo estudios para detectar si hay más especies aquí. Es un complejo forestal tan complejo como El Yunque o como cualquier otro, pero está en medio de la ciudad. Las personas que vengan van a tener la experiencia de estar en un bosque espléndido”, expresó Samuel González, presidente de United Way.

González resaltó la manera en que lograron restaurar el bosque mediante alianzas y una campaña de recaudación de fondos. “El modelo que hemos establecido que es gobierno, comunidad, organizaciones sin fines de lucro y empresas privada es la manera en como vamos a resolver la situación del País. Cuando son este tipo de colaboración logramos esto y tenemos una casa del bosque”, afirmó.

Señaló que “si el gobierno cambia pues será una silla más donde habrá cuatro sectores unidos”. “Esa es la manera en que podemos darle un legado a este país. El legado es ambiental, pero también de salud para el área metropolitana”, expresó.

Actualmente, el bosque que es parte de los 20 bosques que administra el DRNA posee 53 cuerdas llanas y 17 cuerdas de mogotes, y alberga múltiples especies de aves como el pájaro bobo. El plan de rehabilitación integró la restauración de las 12 veredas del bosque y algunos de los gazebos. Además, habilitaron un camino para actividades Born Learning, programa educativo de United Way a beneficio de la niñez temprana.

“El nombre oficial es el Bosque Estatal de San Patricio, pero nosotros internamente le decimos el Bosque urbano de San Patricio y en lo personal yo le llamo el bosque escondido porque prácticamente muchos de ustedes nunca habían visto esto. Si pasamos por la calle Escorial solamente hay una hilera de casas. Estamos entre la avenida Escorial y este bosque, y ahí cerca está la avenida De Diego y la avenida Roosevelt de aquí la vemos. Pasamos por aquí nuestra vida y no nos damos cuenta de que aquí hay un bosque vibrante y especial”, dijo González.

Anticipó que proyectan crear en el bosque un vivero de plantas medicinales, una vereda especial para personas con diversidad funcional, áreas para patinaje y juego, un área musical y un espacio para que los estudiantes puedan tomar clases y hacer tareas.
“Hoy el bosque no será más el bosque escondido, hoy se convierte en el bosque abierto para toda la comunidad”, puntualizó.
La empresa Siempre Verde fue la responsable de rehabilitar las veredas forestales, podar los árboles peligrosos, manejó las malezas invasivas en los diferentes caminos y diseñó la “Casa Mía”.
“Hemos creado una casita, a la que le llamamos la casa inteligente, para que la puedan disfrutar las personas de todas las edades. Tenemos la esperanza de que jóvenes con discapacidades puedan subir a una casita del albor por cuenta propia y quizás con un poco de ayuda, pero la visión es que pueda subir todo el mundo allá arriba y que podamos convertirla en un libro abierto para seguir explorando el bosque”, manifestó Armando Ascencio, propietario de dicha empresa.
El secretario del DRNA, Rafael Marchago, explicó que habilitarán la línea de asistencia de fondos unidos al 211 para citas e información, aunque la fecha de apertura sigue pendiente. “Este lugar se declaró bosque desde el año 2000 y es un pulmón que tenemos en la zona metropolitana”, dijo.

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