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Un rotundo no a regalar las bolsas reusables

Aseguran representaría un costo adicional a los establecimientos.

El sector comercial está en total desacuerdo con obsequiar bolsas reusables en las tiendas y supermercados para que sus clientes transporten los artículos que compran, ya que entienden que esta determinación significaría un nuevo aumento en los costos operacionales que afectaría a los negocios, principalmente a los pequeños y medianos comerciantes (pymes).

Esta reacción de las entidades que agrupan a cientos de dueños de negocios surge tras la radicación del Proyecto de la Cámara 1152 de la autoría de la representante Wanda del Valle Correa, que busca establecer el acceso gratuito a las bolsas reusables para brindar un alivio al bolsillo del consumidor.

“Este es un proyecto equivocado. De hecho, se deberían vender las bolsas más caras porque la idea de la Ley 247-2015 para la Promoción de Bolsas Reusables y la Reglamentación del Uso de Bolsas Plásticas es para disuadir a la gente a comprarlas para que usen sus bolsas de telas para el beneficio del ambiente”, declaró Jesús Vázquez, presidente del Centro Unido de Detallistas (CUD).

Luego de 12 meses de aprobada esta ley, y de haberse completado el programa educativo y de orientación establecido, se implementó en 2019 la obligación a los establecimientos comerciales a que cesaran la práctica de brindar bolsas plásticas desechables a sus clientes para el acarreo de sus artículos. Después se comenzaron a vender las bolsas plásticas reusables para incentivar a los consumidores a utilizar las bolsas de tela para lograr una merma de los desechos de plástico que afectan el medio ambiente.

Iván Báez, presidente de la Asociación de Comercio al Detal (Acdet), dijo que está abierto a la discusión, pero no a añadirle un costo adicional a los negocios.

“Esta es una medida que vamos a evaluar y responder como organización, pero regalar bolsas reusables en un momento que se están poniendo tantos costos no me parece que sea lo correcto. Estamos en la mejor disposición de sentarnos y mirar alternativas que promueven el reciclaje y la reducción de bolsas plásticas”, indicó Báez, al recordar otros costos que han ido incrementando para los negocios, como la electricidad y los salarios de los empleados.

Vázquez añadió que, además, se ha mencionado que los establecimientos deberían proveer bolsas de cartón, las que son más degradables y costosas que las plásticas que se venden actualmente, por lo que adquirirlas de este material incrementaría los gastos de los comercios.

“No le pueden imponer gastos arbitrarios a los comercios y las bolsas de cartón son más caras que las plásticas, que son gruesas precisamente para que la gente las reúse. Los negocios no pueden más, ya están ‘finitos’ con otros aumentos como los de la electricidad”, resaltó el presidente del CUD.

El ejecutivo también enfatizó que no es real el pensamiento de que los negocios se están enriqueciendo con la venta de las bolsas plásticas.

“Las bolsas sí tiene algún lucro, pero es bien mínimo. No todas las personas compran bolsas, la mayoría lleva sus bolsas de tela. Si el fin es reciclar, una cultura que no existe en Puerto Rico, entonces se deben eliminar las bolsas plásticas por completo”, alegó Vázquez.

Por su parte, Manuel Reyes, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA), aseguró que la medida es contraria a la política pública que busca proteger el ambiente y que la acción de regalar las bolsas no existe, ya que los negocios las cobrarían de alguna manera para aliviar su carga económica.

“Evitarle el costo al consumidor regalando las bolsas es una ilusión, porque no hay nada gratis y el gobierno no puede obligar a nadie a regalar nada y, si pudiera, estará en el costo de los productos y lo que va a generar es inflación, porque el negocio no va a perder dinero. Se convierte en un costo operacional más que va al precio de los productos”, expresó Reyes.

Añadió que “no hace sentido el proyecto y nos oponemos. El objetivo es reducir el impacto de las bolsas y la única forma de hacerlo es reduciendo la cantidad de ese consumo. Ahora se requiere una bolsa más pesada y más dañina al ambiente, para que sea reusable y si pretenden regalarlas habrá más bolsas. Se incentiva la conducta equivocada”.

Muchos los proyectos presentados

María Fernanda Vélez, subsecretaria del Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO), entidad que verifica si los negocios están cumplimiento con la reglamentación de la mencionada ley, dijo que ha habido cerca de ocho proyectos para tratar de enmendarla, pero ninguno ha sido aprobado.

“La ley prohíbe las bolsas desechables, las que se usaban una sola vez, pero no prohibió otro tipo de bolsa y eso es lo que se quiere ver ahora. Ha habido muchos proyectos que buscan enmendar la definición de bolsas plásticas de esta ley, -que entró en vigor en el 2019-, porque los sectores ambientalistas han planteado que las bolsas actuales pudieran ser más perjudiciales que las anteriores”, comentó.

La subsecretaria del DACO también dijo que se discuten diferentes alternativas como la de prohibir el uso de cualquier bolsa que no sea de tela.

“Se ha hablado de eliminar las bolsas por completo y que la medida se extienda a los restaurantes, porque la ley no les aplica a los negocios de comidas preparadas, sí a los supermercados y tiendas”, comentó Vélez.

Se intentó obtener una reacción de la representante Del Valle en torno a la posición de los comerciantes, pero la gestión resultó infructuosa.

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