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Una nueva cepa de líderes ambientales culmina su Taller de Inmersión

Hacienda La Esperanza

Taller de Inmersión Hacienda La Esperanza

Desde la antigua Casa Secadora de caña, ubicada en Hacienda La Esperanza en Manatí, ya se escuchan las voces de 16 jóvenes participantes que han completado su taller de inmersión en la naturaleza. Allí, después de cuatro noches y cinco días, la nueva cepa de líderes ambientales comparte su cariño y respeto hacia el ecosistema que les rodea. Desde la alegría y la nostalgia que trajo el cierre del Taller de Inmersión, los jóvenes de 13 a 17 años se comprometen a proteger y cuidar la naturaleza. 

“Fue una experiencia única, era algo que venía esperando hace mucho tiempo”, dice Antonio Rodríguez, de 16 años. Rodríguez, quiere que la experiencia se repita. “Los intérpretes ambientales han sido un amor con nosotros, me gustaría volver y ser líder de otros Talleres de Inmersión”, añade el joven, al expresar que le gustaría conocer la Hacienda Buena Vista, en Ponce y Cabezas de San Juan, en Fajardo. 

 

Taller de inmersión Manatí

Los nuevos líderes disfrutaron de talleres de agroecología, reforestación, cambio climático y resiliencia. Reforzaron sus destrezas de liderazgo y tomaron talleres de siembra de mangles y reciclaje. Además, visitaron el vivero de la Hacienda y tomaron un taller para la conservación del sapo concho.

Entre todas las actividades, la que más capturó la atención de los nuevos líderes fue la visita a la Cueva Yuyú, donde los jóvenes vieron fósiles de animales que ya no habitan en el área, según describe uno de ellos. 

“Lo más que me gustó fue ir a la cueva, nunca había ido a una”, dice Alana Pagán, de 15 años. “Fue muy misterioso y a la misma vez cool”, añade la joven cuyo compromiso con la naturaleza es crear conciencia sobre la importancia de protegerla y cuidarla en todo momento. 

Muchos de estos jóvenes llevan años asistiendo a los talleres de inmersión y, aunque algunos disminuyen su comunicación durante el año escolar, cuando llega el verano regresan a su familia extendida.

“Esto es una experiencia que todo adolescente debe experimentar”, dice Maribel Rivera, una madre que desde hace cinco años lleva a su joven adolescente a los talleres. “Tienen unas vivencias aquí que les ayuda a enriquecer no solo su conocimiento, sino que les ayuda a crecer como adultos”, añade. 

Al final, los jóvenes procedentes de distintas partes de la isla se unieron en una canción dedicada a la agroecología. Algunos afinaban melodías en pos de la comida saludable y sustentable, otros repicaban las sillas como tambores y sostenían el ritmo de la canción.

En armonía, la nueva cepa de líderes se unió en un círculo cerrado y juntó sus manos. Ahí va la promesa de un grupo de jóvenes comprometidos con el medio ambiente.

“De eso se trata, de que transformemos la manera en que pensamos y vemos el mundo. Como dijimos el primer día, aquí también se hace patria”, dice José Nevárez, educador en el taller de inmersión. 

Para la Naturaleza ofrece una membresía vitalicia a todos los participantes con el propósito que continúen participando de las actividades, programas y talleres de la organización.  

Los Talleres de Inmersión integran la educación ambiental con la diversión, y tienen como objetivo que los participantes aprendan sobre la importancia de proteger los ecosistemas del archipiélago de Puerto Rico, el valor de nuestra biodiversidad, para cuidar y disfrutar de la naturaleza de manera responsable.

Para la Naturaleza es una organización sin fines de lucro que integra a la sociedad en la conservación de sus ecosistemas naturales. Su meta es asegurar que el porcentaje de áreas naturales protegidas en Puerto Rico sea 33% para el año 2033. Provee experiencias transformativas en la naturaleza para inspirar a cada persona y comunidad a tomar acciones concretas para protegerla, como donar tiempo, dinero o terrenos. Además de organizar eventos de voluntarios, educativos y campañas de recaudación, Para la Naturaleza protege más de 60 áreas naturales y recibe al público en centros de visitantes por todo Puerto Rico.