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Urgen acciones climáticas

El país necesita cuanto antes políticas públicas para mitigar los efectos del calentamiento global, afirma científica

central Costa Sur en Guayanilla

Isabel K. Parés-Ramos

Especial para El Nuevo Día

Recientemente murió Wallace Broecker, uno de los primeros científicos en declarar que las acciones humanas contaminantes causan cambios climáticos. En 1975, Broecker acogió el término “calentamiento global”, y demostró que las altas emisiones de dióxido de carbono (CO2) por el uso de combustibles fósiles aumentan la temperatura terrestre.

Puerto Rico es vulnerable al calentamiento global, causante de sequías extremas y huracanes intensos. Científicos locales e internacionales así lo concluyen en el capítulo del Caribe de la Cuarta Evaluación Nacional del Clima (NCA4, por sus siglas en inglés). A casi 50 años de que Broecker alertara sobre la necesidad de mitigar el calentamiento global, el cambio climático no es un tema al que se le da suficiente prioridad en el espacio político en Puerto Rico. Esto debe cambiar.

Costos de la inacción vs inversión en adaptación

Irma y María dejaron $141 mil millones en pérdidas, miles de muertos y consecuencias impensables. Considerando el alto costo humano y económico de estos eventos climáticos, resulta más efectivo invertir en infraestructura pública capaz de resistirlos y capacitar comunidades en el manejo de riesgos. Actualmente, tenemos la oportunidad de utilizar los fondos federales de recuperación en proyectos que resulten en sistemas de energía, agua y transporte eficientes, resilientes y autónomos.

Empecemos por descentralizar el sistema eléctrico y eliminar la dependencia de millones de personas a pocos puntos de generación y de distribución de energía que funcionan con combustible importado. Esto se lograría estableciendo proyectos de energía solar y de viento en múltiples partes de la isla para mejorar la accesibilidad a este recurso vital. Recordemos lo difícil y costoso que es adquirir combustible cuando los puertos y aeropuertos están inoperantes.

Invertir en resiliencia es más productivo que pagar por las consecuencias de no hacerlo. Según el NCA4, Estados Unidos podría perder el 10% de su producto interno bruto a consecuencia del cambio climático, el doble de lo registrado durante la Gran Depresión. Recientemente, demócratas progresistas desarrollaron un ambicioso plan para atender el cambio climático y la crisis financiera conjuntamente. El Green New Deal impulsa la descarbonización de la economía en 10 años. En arroz y habichuelas, busca erradicar los combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero con inversiones en tecnologías limpias, como paneles solares y vehículos eléctricos.

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